Nacho, El Gallina, Francisco, entramos en terreno desconocido, economía ficción. Nadie sabe cómo ni cuando. Pero diría que si tenemos activos y pasivos, los primeros podemos intentar mantenerlos a salvo de la conversión, pero los segundos nos conviene que se devalúen junto con la divisa B. Para mantener nuestros activos en un hipotético Euro A debería bastar invertirlos en activos del entorno A. A pesar de estar depositados en bancos españoles, debería respetarse el origen del emisor. O sea mantener nuestros activos fuera del balance de bancos del entorno B. Pero eso no es más que una opinión, ya que estamos hablando de un escenario desconocido donde la aplicación de esas dos divisas es algo nunca visto. Sólo podemos tomar como referencia la devaluación tipo corralito, e intentar quedar lo más al margen posible. Pero sin garantias de evitar la afectación. No obstante hemos adoptado, bajo nuestro criterio, las medidas más adecuadas para nuestros clientes, según cada caso particular. Y los costes de oportunidad son nulos.
Quizá nunca veamos una ruptura monetaria en la UE, pero se me hace difícil pensar en los desequilibrios actuales (deuda soberana española y alemana a corto, por ejemplo) a largo plazo sin una ruptura de muchas cosas.
Paramés hace meses que declaró también que iba a sustituir deuda española por alemana (quizá por otros motivos), y su comentario en Cotizalia(última frase) pasó desapercibido.
Anónimo, desde luego esa posibilidad tiene muchos calificativos, pero absurdo desde luego no es uno de ellos a mi modo de ver. De todos modos hay que comprender que si ante esa pregunta Trichet hubiera sido tan ambiguo como Pizarro la pasada semana en Intereconomía, la ruptura de la moneda única y la devaluación de la zona PIIGS, sería inmediata.
Salud y €.