Como siempre a cargar la basura generada por los poderosos. ¡Qué remedio!
Pero veo que los que con su conducta sl menos temeraria han creado el monstruo, siguen circulando libremente por ahí, con su patrimonio personal blindado al igual que sus contratos.
No veo a ninguno de ellos en el trullo, ni tampoco a ningún miemboro de la autoridad monetaria que han estado a su misma altura.
Tengo la impresión de que como se darán cuenta de que les sale gratis, dentro de cuatro días estaremos igual.
Por otra parte, desde mi ignorancia, observo estupefacto como los bancos centrales extraen desde sus inagotables alforjas, todo lo que sea necesario para tapar todo tipo de agujeros.
El mundo de la magia es asombroso. ¡Qué maravilloso sería poseer una de esas alforjas!