Buenos días
Qué quieren que les diga. Los "simples mortales" no me dan mucha pena que digamos.
Los "simples mortales" me recuerdan a aquellos que decían "me he comprado un piso sobre plano que no veas".
A esos les digo yo: no has comprado un piso. Has comprado la palabra de un desconocido que dice que puede ser que vaya a construir algo sobre una parcela en un futuro indeterminado. Calibra tus riesgos cuando le des tu dinero (quizá todos tus ahorros) a un desconocido. Intenta conocer al desconocido, y verás lo mucho que se esfuerza para seguir siendo desconocido. Si eso no te enciende todas las luces rojas de alarma, eres carne de cañón.