Excelente reflexión. Yo añadiría que a todo lo mencionado se une el agravante de que precisamente en estos últimos años de burbuja de crédito, el tipo de empresas que ahora sobrevivirían ha sido casi aniquilado, pues era casi imposible competir en esa vorágine de crecimiento y globalización sin recurrir al crédito.
Vamos, que la adaptación que hace falta se parece más a la de una nueva glaciación o a la del cometazo que dicen que acabó con los dinosaurios...