Bueno, a las manos fuertes se les supone liquidez abundante. Y a las débiles vendedoras se les supone liquidez debida, o sea que poco dura la alegría en casa del pobre. Evidentemente las manos débiles sin capacidad vendedora, son la viva imagen de la iliquidez.
Obviamente cuando la las manos son tan débiles que ni siquiera son capaces de devolver la liquidez debida, los que se comen la falta de liquidez son los acreedores. O sea, los bancos, hasta hace poco también conocidos popularmente como manos fuertes, que a causa de ello se debilitan más y más.
Supongo que os referíais a eso, aunque podríamos seguir el hilo y llegar a la mismísima revolución zapatista y todas esas cosas ;)
Salud y €.