Me vas a disculpar por ser ligeramente desconfiando Gurús Mundi, pero uno ya es perro viejo y tiende a desconfiar de los "profesionales honestos" tanto o más que de los "profesionales deshonestos".
Somos humanos, y todos tenemos un precio... Aún siendo conscientes de que la objetividad y la igualdad son cualidades deseables, también somos realistas y sabemos que ambas son prácticamente inalcanzables.
Si yo empiezo mañana a asesorar patrimonios, es obvio que iniciaré mi gestión siendo honesto, equilibrado y objetivo, pero tan pronto como comience a mover una cantidad importante de fondos, ¿seré capaz de evitar las tentaciones de las entidades financieras y las gestoras de fondos cuando éstas me ofrezcan una remuneración por canalizar el patrimonio de mis clientes hacia ellas?
No debemos olvidar NUNCA que todos trabajamos para ganar dinero y que incluso los analfabetos financieros saben que 2+0=2, mientras que 2+1=3