Estoy totalmente de acuerdo con tus comentarios. Llevo ya casi dos meses haciendo prácticas en una entidad bancaria en una de sus oficinas de Banca Personal y mi opinión respecto de éstas ha dado un giro de 180º. Al principio pensaba que la Banca Personal se dedicaba a gestionar de una manera eficiente el patrimonio de los clientes, en función del perfil inversor de cada cual. Pero nada más lejos de la realidad: lo único que les interesa, como tú bien dices, es ir sumando puntos por cada cliente que contrate los productos que ofrece el banco, sin importarle si a este último le conviene el producto o no. De la formación de cada cual, mejor ni hablar. Si algún cliente se hiciese una idea de lo poco que saben de finanzas sus gestores, dudo que pudiese conciliar el sueño. Y los pobres gestores que son honrados (porque también los hay) ven cómo poco a poco caen en los rankings que se elaboran trimestralmente, sobrepasados por jóvenes vendedores sin escrúpulos a los que poco les importa estar jugando con el bienestar de las familias a las que asesoran.
Respecto del comentario de Alfonso, me niego a pensar que no existan profesionales honestos que sólo (o principalmente) miren por el bien del cliente. Quizá será mi juventud la que me hace ser así de ingenuo.