Islandia:
Yo he estado en Islandia hace unos meses. Tengo también mis contactos allí. La situación es mala. En Islandia se compra todo, y me refiero a absolutamente todo, a crédito. Desde sus tiendas de campaña(son fanáticos de tomar vacaciones en Campings) pasando por el Jeep (que no puede ser uno normalito, sino con todos los extras, debido al terreno y pretensiones) terminando con las viviendas o granjas. Y la tarjeta de crédito es imprescindible.
Según tengo entendido, el Landsbanki ha dado una pausa a los deudores con la esperanza de una recuperación económica. Yo dudo que venga por sí misma, viendo la situación actual. Ellos han optado por sacrificar su independencia cultural y social a favor de entrar en la EU, con la esperanza de que serán ayudados económicamente. Por ahora viven en gran parte del turismo, en tal extremo que son aconsejados en “alquilar” sus pertenencias a los turistas: ya sea habitaciones como vehículos.
(hiper)Inflación:
En hiperinflación el primer perdedor es el ahorrador. El siguiente el ciudadano endeudado.
Con respecto a inflación y devaluación de deudas: que no se piense, por ejemplo, un hipotecado que su piso se pagará con “un sueldo y medio” en época de inflación. Yo no conozco los contratos españoles, pero en los alemanes existe una cláusula, donde el banco, en situaciones extremas (como un inflación acelerada) puede reclamar el pago total e inmediato de la deuda restante o bien revaluación del inmueble.
[Nota: los bancos alemanes acaban de cambiar sus condiciones de contratación (AGB). En ella se ha reforzado el aspecto de seguridad respecto a deudas, es decir, el banco puede pedir más seguridades a los deudores.]
Los sueldos en hiperinflación no crecen en la misma medida que la inflación; ni siquiera con pagas diarias. En la Weimar Republik era común que la mujer esperase en la puerta de la empresa, cogiese el dinero cobrado por su marido (una maleta llena de billetes) y corriese a compara un pan. En Argentina, cogías una chuleta de la carnicería en el supermercado a X pesos, y mientras caminabas a la caja, anunciaban en los altavoces el nuevo precio a pagar.
Resumen: sólo aquél que tenga acceso inmediato a una gran “fluidez” puede salir como ganador devaluando deudas.
Así mismo puede ocurrir como en Alemania, que un Estado, luego de su banca rota absoluta, es decir luego de la hiperinflación, realice una hipoteca sobre los inmuebles libres de deudas. El ciudadano es en definitiva el avalista del estado.
El único que devalua su deuda respecto a sus deudores es el Estado!
Euro:
Cómo ya he dicho en otro artículo, el fin político es más importante que el económico. Este segundo lo veo más como un medio. Y si se diese la posibilidad de desmembrar Europa, queda la pregunta de qué pasará con el Euro en sí mismo. España dentro de una Europa en banca rota tampoco tendrá buenas perspectivas.
Eso si, con una Europa en quiebra, el dólar podría llegar a ser un ganador. Quién lo diría hoy en día, no?
Desde hace meses somos meros espectadores de acontecimientos económicos que sobrepasan cualquier posible previsión. En situaciones extremas son sólo individuos los que sobreviven. Habrá que intentar elegir un camino y rezar para que haya sido más o menos el acertado.
Saludos!