Efectivamente, la mayoría de los premiados al cabo de 10 años están igual o peor que antes.
Lo de irme lejos, era para mostrar que hasta los ejecutivos de Wall Street, con toda la preparación y conocimiento financiero que tienen, pierden dinero. Si esto es así, ¿cómo no le va a suceder lo mismo a las fortunas de toreros, futbolistas o promotores enriquecidos gracias al boom inmobiliario, que suelen tener unos conocimientos financieros bastante más limitados? Como decía, ganar dinero y gestionar un patrimonio son disciplinas completamente distintas.
Gracias por tu comentario, Pedro Luis