Las deudas con el exterior las han contraído los bancos. Por tanto, si no se paga la deuda éstos quiebran dejando el marrón a los bancos europeos y ahí acabaría la historia. Pero si el gobierno se dedica a rescatarlo todo se corre riesgo de que la situación de insolvencia se transmita a la administración y con ello a todos los contribuyentes. Es lo que dije hace unos meses en el post [http://www.rankia.com/blog/bolsaliberal/2008/10/es-posible-una-bancarrota-nacional.html], y pienso que todo lo escrito entonces sigue vigente.