Hay que reconocer, ya sean rusos o estadounidenses, que son unos gilipollas.
Aparecen como caidos del cielo y están dispuestos a pagar el doble de lo que dice el mercado. Justo lo que alguien necesita para salvar su colo.
El Gobierno siempre dispuesto a ayudar a sus amiguetes. Ya se sabe hoy or tí, mañana por mí.
Creo que se aproxima un gran manoneo por el horizonte.
El Gallina