Hay muchos empeñados en politizar el asunto con la única intención de cargar contra el Gobierno.
Como accionista de Repsol desde tiempos inmemoriales, podría entrar en el juego y sacar los trapos sucios a relucir, pero no lo haré.
Sólo diré que Luís del Rivero, comenzó en el AP y es amigo personal de Aznar (que le ha ayudado en multitud de operaciones) y asistió a la boda de su hijo.
La inquina hacia Sacyr, se fundamenta en su intento de entrada en el BBVA, que contó con la oposición frontal del PP y fue frustrada por el Banco de España, a pesar de que en nuestro país se protege teóricamente la libertad del mercado. No creo ser injusto afirmando que algunos líderes del PP desprecian a Luís del Rivero, identificándole con el PSOE -con el que sin duda tendrá relaciones muy fluidas- llegando a situaciones grotescas, como la de el ex vicepresidente del Gobierno y ex ministro de Fomento Francisco Alvarez- Cascos que fue citado declarar recientemente ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Madrid, como testigo, por su presunta relación con un envío masivo de mensajes de móvil (SMS) en que se advertía de la posible suspensión de pagos de Sacyr, en vísperas de las pasadas elecciones generales (hecho negado por el interesado).
Naturalmente, no todos en el PP tienen una opinión negativa del presidente de Sacyr ni apoyan el evidente torpedeo de la entrada de una empresa rusa en su accionariado.
Rodrigo Rato defendió a capa y espada en el Eco Fin, la extensión del gasoducto ruso alemán hacia España, considerando el gran interés estratégico de la diversificación energética para nuestro país.
Claro que todo lo que cuento, no servirá para nada, porque con toda seguridad, se seguirán anteponiendo argumentos pretendidamente políticos a temas estrictamente económicos, entre accionistas de empresas privadas, que para mayor pronunciamiento revisten un interés estratégico de primer orden, para España.
Saludos.