Sin entrar en mayores profundidades, se puede decir que buenos profesionales hay en todos los lados, aunque los intereses de sus pagadores hacen que cada vez sean mas escasos.
Quizás dentro de este campo se pudiera invertir la tendencia, si la entidad asumiese algún tipo de responsabilidad monetaria en caso de producirse pérdidas, pues a la postre, hoy por hoy, el inversor no solo es responsable de sus propios errores sino de los errores de los profesionales, que por supuesto también los tienen.