Muy buena historia. la verdad es que iría siendo hora que las campañas de publicidad "buen rollista" que predican algunos bancos (ING, Caja Navarra o el mismo Bancaja) pasara de los anuncios y de la declaración de intenciones con un eslogan acertado (Fresh Banking, Compromiso Bancaja...) a la atención al cliente.
Lamentablemente, lo más habitual siguen siendo este tipo de "conversaciones", en los que el cliente no suele entender la mitad de lo que le dicen (y obviamente si saber nada de lo que no le dicen).
Molaría que se instaurara la coletilla entre los clientes de bancos que, después de recibir el rollo sobre las bondades del producto "X", preguntaran obligatoriamente al del banco: "Ya, ya, pero oiga, ¿usted cuanto gana con esto?"