“Cuando haya sangre en las calles, compra”. Esta frase que el Barón de Rothschild pronunciara y llevara a la práctica, allá por el año 1757 la copiaron muchos.
El mercado todavía no ha hecho sangre, yo he asistido a varias carnicerias y cuando eso ocurre están todos tan asustados que nadie habla de comprar. Esa es la forma más segura de reconocer la venta de pánico.