Estimado kcire369:
Pienso que el problema consiste en que los humanos aprendemos esa lección más rápido que los monos y, refugiados en la gran comodidad que supone confiar nuestra vida a la rutina, desistimos ante el reto que supone pararnos a pensar.
La vida de muchos está completamente absorbida por elementos que son puro placebo, señuelos que hacen que miremos hacia el lado equivocado y destinados a evitar que reflexionemos en lo que de verdad importa.
Mientras la gente dedique sus neuronas al fútbol, a la "invasión de inmigrantes que nos quita el trabajo" o a Belén Esteban podrán desfilar ante sus narices las mayores amenazas y nadie se dará cuenta. De eso va, en parte, este mundo de ahora.
Saludos.