Muy buen ejemplo. En efecto, cuantas y cuantas veces, avisas, aconsejas, suplicas al cliente que compre, que compre bien y ni caso. Ayer un cliente me rechazó un seguro completisimo, porque como podía sustituir la obligación con un aval de 6.000 €, pues prefería esto. No he encontrado todavía las palabras adecuadas y educadas para contestarle, quizás el mejor resumen sería, gili...pero está mal visto