Yo creo que no hacemos caso a las azafatas en los aviones y a otras personas que nos aconsejan, fuera de ellos, porque hemos oído la mima letanía cientos de veces.
Eso no significa que si surje el problema les vayamos a hacer caso, pero si lo contaran de una forma distinta, tal vez el resultado no fuera tan desmotivador para ellos.
Recuerdo un viaje desde República Dominicana, en el que la tripulación hizo un show muy divertido. Al final dijeron lo mismo que las azafatas, pero todo el mundo estaba embobado mirándoles.
Saludos.