Gran post y grandes comentarios. Yo tampoco estoy tan seguro de que se deba suavizar la realidad. Pero sin embargo tengo claro que todos los que escribimos debemos ponernos unos límites en etos tiempos tan difíciles. Los límites de la responsabilidad y la ética. Hay cosas que, a pesar de ser verdad, no se deben publicar puesto que los efectos de los que tienen capacidad de generar opinión pueden ser muy destructivos y peligrosos. Por ejemplo hablando de corralitos temerariamente. Algo así como una de las leyes primarias de la robótica, en la que un robot debe cuidar por su propia supervivencia siempre que con ello no ponga en peligro la integridad de ningún humano. Pues los que publicamos nos debemos a la verdad, a la sinceridad, a la ética, pero también a la responsabilidad. Y debemos ser conscientes de que en determinados momentos muy delicados, como los actuales, escribir de forma responsable es primordial. Para muestra un botón fechado el 10 de octubre 2008, cuando el sistema bancario mundial crujió como nunca. Otros escribieron cosas imperdonables, independientemente de que el tiempo les hubiera dado la razón o no. Y sé que ese criterio de responsabilidad lo vienen aplicando también bloggers de primera línea, con quienes hemos comentado varias veces esta falta de responsabilidad cometida en los últimos meses por grandes generadores de opinión.
Enhorabuena por el artículo y los comentarios.
Salud y €.