La veracidad o falsedad de cualquier afirmación es independiente de nuestro conocimiento y yo dejé hace tiempo la navaja de Occam por la gilette.
En todo cuanto podemos leer existe el riesgo de la contaminación. Pero, si me permites la expresión, no podemos caer en la contradicción de ser (o intentar ser) por una parte comunicadores y, por otra, repudiar la comunicación que generan otros.
Dejaremos a un lado, entonces, al amigo americano puesto que respeto tus dudas acerca de la veracidad de la afirmación. Si puedes leete el Informe McNamara, presentado por el senador McNamara al Senado de los EEUU y relativo a la guerra de Vietnam. En él se manifiesta también el trabajo de tapadera que realizó la prensa con respecto a lo que realmente estaba sucediendo en ultramar. Los gobiernos, todos, tienen capacidad de dirigir la información. Recordemos a la Agencia EFE trabajando en todo el mundo la hipótesis ETA ligada al 11M y el enfado posterior de la prensa mundial. Insisto que la historia enseña lo que es capaz de hacer el hombre y si lo hizo, puede volver a hacerlo.
El control del Estado no se puede perder, por responsabilidad política y ello, a veces lleva a no ventilar el 100% de la información lo cual, en ese ámbito, no creo que sea mentir.