Ayer hablaba relajadamente con un mando intermedio de una gran aseguradora (al menos es grande). Su misión es dirigir un equipo comercial de agentes.
Este año no llegará a su objetivo ni queriendo y os aseguro que el individuo es muy bueno en su trabajo.
Tiene agentes que no rinden y que no pasaron de esa media docena de pólizas que les obligan a hacer a familia y amigos así que toca cargárselos pero no puede.
Sin cumplir objetivo este año le han presentado para 2010 un incremento brutal de objetivos.
Él, descorazonado, pidió cómo pensaban que se podía cumplir eso y si tenían en cuenta que los ingresos de la familia dependían de cumplir o no lo propuesto.
la respuesta fué ¡CAPTA NUEVOS AGENTES!
No podemos esperar nada nuevo de gente que no sabe hacer otra cosa sino exprimir, exprimir, exprimir y llegar al resultado sea como sea pero siempre a costa de los demás.
En estas peligrosas actitudes hay siempre una larga sucesión de víctimas. Empezando por el cliente, siguiendo por el personal, los mediadores afectados y la leal competencia.
Sólo ganan unos pocos que nada tienen que perder.