Las benditas vacaciones, amigo mío, merecen un tanto de respeto y no me ví con entrañas de hacerles la pascua currando en esta ONG llamada Rankia.
Como verás la pluma o teclado estuvo parada pero el coco, ese desgraciado, siguió dando carbón a la máquina así que nada más ponerme al teclado ¡tres sin sacarla!
Abrazos,