El año pasado, el Sr. Botín vendió todos los edificios propiedad de su banco. Eso quiere decir que barruntaba la que iba a caer. El se salvó de la quema pero no tuvo la menor consideración por los ahorradores del fondo Banif Inmo. Siguió cobrando una alta comisión, no avisó a sus suscriptores y mantuvo cerrada la rígida ventana de salida.
Tengo dudas sobre la legalidad de la situación, pero no me cabe ninguna sobre la falta de ética de este banquero.
J G Mardomingo