Bush se encontró con un buen superávit, pero acabó con él con sus políticas de reducción de impuestos para los ricos y gasto militar desenfrenado. En cualquier caso, superávit o no, sigue sin parecerme una buena política reducir impuestos o devolver dinero a los ciudadanos cuando todavía hay muchas carencias sociales. Muy en particular, reivindico el desarrollo de la Ley de Dependencia la mejora de la Sanidad Pública y la viabilidad del sistema de protección del desempleo y las pensiones.