Joaquín, en cuanto a lo de poner muchos repetidores de baja potencia, de acuerdo, sería probablemente la solución más prudente. Y se puede hacer sin crear más alarma, poniendo pequeños repetidores en el mobiliario urbano, que pasan desapercibidos y no tienen impacto paisajístico.
En cuanto a no usar el móvil, hombre, eso sería más que principio de precaución, y no lo propone nadie, ni siquiera los científicos del manifiesto del que hablo en la siguiente entrada. En ese aspecto del uso del móvil, el principio de precaución es justamente lo que esos científicos proponen.