Antonio, tienes toda la razón. Los casos que pongo en esta entrada y las anteriores son sólo un botón de muestra de los múltiples abusos que cometen. A mí mismo, cuando cambié de compañía de móvil, la nueva me cobró la tarifa mínima desde dos días antes de darme de baja. Y hacen estas cosas porque la gente no se va a tomar el trabajo de reclamar por unos céntimos o por un par de euros. Pero, sobre todo, porque el supervisor no les da madera.
Sobre lo de las asociaciones, te doy la razón en parte. Las asociaciones viven (al menos en teoría) de las cuotas que pagan sus asociados; si vas a que te hagan una reclamación, es lógico que te pidan que te hagas socio y pagues cuota. Otra cosa es que esas asociaciones estén recibiendo subvenciones públicas para hacer ese trabajo gratis o más barato; o que sean verdaderas asociaciones y no el tinglado que se montó una determinada persona para ganarse la vida o figurar: ¿cuántas asociaciones de consumidores realizan asambleas anuales, presentan sus cuentas y presupuestos, su programa de actuaciones para el siguiente año, eligen democráticamente a sus representantes? Yo sé por lo menos de dos que no lo hacen...