Los techos están, a largo plazo en el carácter local de la empresa, y a corto/medio en la falta de músculo financiero para realizar nuevas inversiones con las que ampliar su base de clientela dentro del territorio español.
La cuota de mercado está en torno al 5% del mercado de banda ancha y el objetivo es el 10%. A medida que se gana cuota el crecimiento es más difícil porque la base de clientes descontentos ajenos susceptibles de cambio disminuye (y aumenta la de clientes propios) y porque la competencia reacciona. El mercado se ha estancado con la crisis y ya es lo suficientemente grande (más de 9 millones de líneas) como para dificultar los altos crecimientos, incluso en un futuro entorno más favorable.
El problema mayor de Jazztel no son eventuales techos de crecimiento sino que su modelo de negocio carece de suelo. Una hipotética mutación tecnológica aceptada masivamente puede dejar obsoleto el acceso a Internet mediante la línea telefónica en beneficio de otras alternativas: cable, telefonía móvil, televisión, un “cisne negro” que no nos podemos imaginar ahora mismo….
Debido a este alto riesgo operativo es aconsejable mantener muy reducida la exposición estable y a largo plazo, incluso con perspectivas muy favorables, y cualquier incremento sobre ese nivel debe hacerse con un stop muy ajustado.