Decir que hoy en día en las universidades del mundo sólo se enseñan a Friedman y Hayek, declara que: o no sé ha pisado una universidad de económicas en su vida, o que tiene un cierto resquemor hacía dichos autores. En las universidades de hoy en día lo único que se enseña es la economía matemática que tanto adoraba Samuelson o Friedman y tanto despreciaba Hayek, desprecio no por suplicio, sino por las debilidades y limitaciones que esta tiene a la hora de explicar actuaciones humanas. Cualquiera que haya pisado una facultad de económicas sabe que se empieza con teoría neoclásica básica y se estudia a Varian y Romer, y lo único que ves es curvitas y ecuaciones diferenciales; vamos todo menos la realidad del mercado. Oir hablar de Mises, Hayek o algún austriaco es de todo menos cierto. Según Mankiw, no hace falta irse a autores del pasado ya que los de ahora ya han absorbido toda la sabiduría del pasado, SE NOTA EH, más en estos tiempo donde la macroeconomía moderna sufre su mayor crisis y no hace más que pegar palos de ciego.
Cualquiera que ha pasado por una universidad de económicas sabe lo que estoy hablando.
Llamar a Samuelson de realista es como llamar realista a la posible creación de funciones de oferta y demanda, con precios de vaciado de mercado, información dada y competencia perfecta. Basar toda tu metodología en eso, me parece más que poco realista. Y aun menos realista me parecen las recetas de hacer el mundo como el modelo de competencia perfecta, ya que es de todo menos de competencia.
También debemos recordar a Samuelson por sus ridículos, debido a su dogmatismo totalitario, como fueron: toda su teoría de los bienes públicos, desarrollándola bajo el ejemplo del faro, y siendo desmontada con cierta risa por el R.Coase; su total desprecio por la realidad basando toda su metodología en modelos de optimización, la risa del mega ordenador ordenando curvas de indiferencia (que dan más risa aun) y su apoyo a la prosperidad comunista después de declararse centrista.
En fin creo que la historia de la economía se merece mucho más a la hora de explicarla que el dogmatismo ideológico y dos lecturas del semanal del país. Samuelson fue un sinvergüenza y cada año que pasaba era más.
Un saludo.