Gracias a todos por leerme y darle vida a este blog.
Lamento que a alguno os haya parecido largo. No era mi intención. Escribí el artículo con muchas ganas y no quise medir el número de palabras.
Mi objetivo era analizar qué mueve a las personas a hacer lo que hacen, un tema que me fascina.
De hecho, hay personas que consagran su existencia a una causa y la consideran de un valor mayor que el de su propia vida. El ejemplo de los 300 en el paso de las Termópilas me parecía muy significativo.
Mi opinión es que un líder da algo que los hombres necesitan: un por qué, una razón, un motivo que llene su vida y les haga caminar hacia un objetivo.
Los que escuchan a ese líder buscarán cómo alcanzar ese fin.
Tomado en sentido negativo esa motivación puede producir personas que se se coloquen una carga explosiva alrededor de la cintura y que avancen hacia un puesto de control. Si esa motivación tiene un sentido positivo y constructivo puede producir personas que abandonen su cómodo trabajo y se vayan a la India a trabajar a un centro de acogida.
Si casi 2.500 años después la gesta de Leónidas y de los suyos sigue resonando es porque Leónidas consiguió su objetivo. Dió un motivo, ser libres, y sus hombres le siguieron.
De nuevo. Gracias por leerme.
Felipe Sánchez