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Teoría de la extrapolación

Cuando los políticos no quieren hablar de un tema determinado dicen que “no toca”. A mi en general no me “toca” hablar de política, sino de mercados. Pero conocidos los resultados de las elecciones municipales y autonómicas desgraciadamente me va a tocar. Porque, nos guste o no, va a influir en lo que haga la bolsa española en los próximos meses.
 
Obviamente no voy a caer en la tentación de dar mi opinión (política) y mucho menos convertirme en analista (político). Lo que voy a hacer es un pequeño ejercicio de anticipación y ver cómo pueden influir estos resultados en la evolución futura de la bolsa española.
 
A corto plazo es evidente: aportan incertidumbre, y la incertidumbre cotiza a la baja. Incertidumbre no tanto porque un partido radical de izquierda acabe gobernando una ciudad, aunque sean las principales ciudades españolas. Lo que realmente genera incertidumbre es que el resultado pudiera ser extrapolable a unas elecciones generales, pues es el gobierno central el que establece la política económica y fiscal del país. Eso sí que afecta a los mercados.
 
 
A corto plazo los resultados son, por lo tanto, bajistas, como no podría de ser de otra manera. Es lícito plantearse la extrapolación a unas generales. Y desgraciadamente no es un escenario que podamos descartar en absoluto. Ahora bien: no es el único.
 

El PP se reconcilia, al menos un poco, con sus votantes

No es extraño que el gobierno haya perdido el afecto de aquellos a los que prometió que les bajaría los impuestos y lo que ha hecho es aplicarles la mayor subida que se conoce desde Isabel la Católica. Y sus votantes no son tontos: hacen números y ven que con la última reforma fiscal acaban pagando más o menos lo mismo. Algunos incluso más. Lógicamente no les ha gustado. Y tampoco les gusta ver como mientras ellos se aprietan el cinturón, el Estado hace muy poco por apretarse el suyo. Tampoco les gusta la corrupción, pero eso tiene mal arreglo, porque es difícil volver atrás. Es más: desgraciadamente ya hemos visto muchos ejemplos a izquierda y derecha de que en España la corrupción no afecta tanto a la hora de votar.
 
Pero supongamos que el PP reacciona y decreta una verdadera bajada de impuestos para las clases medias y medias altas, sus votantes naturales, y, además, anuncian que para obtener los recursos adecuados están dispuestos poner a régimen al elefantiásico estado Español. Medidas complementarias que tenían que haber tomado hace tiempo y que ha incluido en su programa quien más votos les ha quitado (Ciudadanos).
 
El bolsillo importa, y mucho. Si el gobierno se percata del daño que ha causado su política fiscal entre sus votantes y actúa en consecuencia podría mejorar su intención de voto y ya no estaría tan clara la extrapolación. Y ya no valen ni promesas ni medias tintas. Si así ocurriera y lo reflejaran las encuestas se reduciría el nivel de incertidumbre.
 

El voto del miedo

No es descartable, sobre todo si el PP decide darles un poco de “cariñito” a sus votantes “naturales” (en lugar de coces), que la gente decida que una cosa es elegir un alcalde y otra un presidente de gobierno a lo Tsipras. Y visto como las está pasando Grecia por ponerse “farruca” con la Unión Europea, funcione el voto del miedo. El miedo podría hacer que el resultado autonómico y municipal no fuera extrapolable.
 

Que Ciudadanos siga subiendo

Actualmente muchos gestores y periodistas extranjeros siguen pensando que Ciudadanos es un partido antisistema y anti austeridad. Como lo oyen. Esto último lo declaraba el lunes un director de estrategia de una casa de inversiones en el diario financiero más importante. Literalmente. Y una importante agencia de calificación los “calificaba” hace poco como antisistema. Muy brutos tendrán ambos si en los próximos meses no hacen los deberes y se dan cuenta de que Podemos y Ciudadanos no son similares. Sí, junto al cambio de percepción, continua el ascenso del partido de Rivera - lo cual no es en absoluto descartable - daría al traste con la teoría de la extrapolación.
 
Hasta aquí las buenas noticias, o al menos un poco de esperanza para la bolsa española. Insisto que me refiero a los mercados, no entro para nada en política. Creo que nadie debería sentirse ofendido por decir que inversores nacionales e internacionales preferirían cualquier opción antes que un gobierno a la griega. Es una realidad y una obviedad.
 
La mala noticia: que D. Mariano podría permanecer impasible y pensar que, muertos de miedo, sus votantes le perdonarán que les haya crujido a impuestos y que vaya a seguir haciéndolo y acabarán votándole. Y que Ciudadanos no consiga votos de centro izquierda como ha conseguido los de centro derecha (que se lo han puesto fácil, dicho sea de paso). Crucemos los dedos. Y mientras los cruzamos, recordemos que hay muchos países interesantes para invertir sin tener que sufrir el calvario que pueden ser los próximos meses en nuestra bolsa.
 
Que pasen una buena semana. ¡Ah!: y si pasan por Madrid, el Sábado les espero de 12.00 a 14.00 en la Feria del Libro, Caseta nº 256 (Ediciones Deusto).
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  1. en respuesta a Víctor Alvargonzález
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    Top 100
    #4
    28/05/15 00:43

    España no se va a arreglar de la noche a la mañana.
    Las recesiones bajan los precios por debajo de lo normal, de modo que cualquier recuperación a a ser inflacionaria y se sentirá en los bolsillos de los españoles. La luz al final del tunel golpea también.
    Más importante que Podemos o Ciudadanos, es la incertidumbre que el PPSOE siente, como cuando la iglesia católica empezó a convertir la misa en concierto evangélico para atraer fieles perdidos. El PPSOE no va a poder mimar a los que maltrató, y el español tiene paciencia, pero cuando se acaba, se acaba. Y creo que ya lo está demostrando.

  2. Top 100
    #3
    28/05/15 00:19

    Siento que le será difícil a los grandes partidos, principalmente al PP, mimar a los ciudadanos a los que no mimaron antes. Es que mimar cuesta dinero y alguien tendrá que pagar la factura. El gobierno español no quiso rescatar ciudadanos, y tampoco aprendió como hacerlo, de modo que sólo les queda obligar a las empresas a mimar a los ciudadanos, pero eso tampoco lo harán porque no les gusta molestar a sus patrocinadores.

    Ciudadanos y Podemos parecen tener buenas perspectivas, pero lo mejor que les puede pasar es no ganar todavía. Necesitan estudiar más los problemas nacionales, aterrizar las propuestas a un nivel de micromanagement institucional.

  3. en respuesta a dilbert
    -
    #2
    26/05/15 19:01

    Estoy de acuerdo. Y es lógico que el hartazgo haga crecer a los nuevos (sin descartar que el que gobierna pueda sacar algún conejo de la chistera, que para eso gobierna) Puede perfectamente ser así. Pero ese crecimiento de la "sangre nueva" afectaría también a Ciudadanos, no sólo a Podemos. Y para los mercados cualquier combinación de Ciudadanos con PSOE o PP sería mejor recibida que una PSOE-Podemos. Así que si el PP se mantuviera o cayera algo y Ciudadanos subiera mucho, al ser de centro podría "combinar" con cualquiera de los tradicionales y eso no se lo tomarían mal las bolsas, que es de lo que hablo. En caso contrario - que sólo crezca Podemos - ya lo he dicho: si es inversor, cruce los dedos.
    Un saludo,
    VA

  4. #1
    26/05/15 15:42

    Interesante post. Le he dado unas vueltas y creo que lo veo justo al revés (lo siento, me sale así).

    En primer lugar y de pasa, lo de Grecia. No estoy de acuerdo con la visión de que Grecia se esté 'poniendo farruca' con la UE. Pienso que a Grecia la han dejado a los pies de los caballos los gobiernos anteriores, no Syriza. Y que a éstos les ha quedado la dificilísima decisión entre pedir más dinero prestado para devolver los préstamos anteriores (que no pidieron ellos) más sus intereses, o romper la baraja. Una decisión diabólica y no imputable a Syriza. Otra cosa es que toda la derecha europea se apresure a culparles de los males de los griegos, algo que evidentemente no se sostiene. Ellos son una consecuencia de esos males, y no la causa.

    Y en cuanto a política patria, pudiera resultar justo al revés. En las locales y autonómicas uno puede votar a un alcalde o presidente que cree que lo ha hecho bien, y al que no culpa de los males del partido. Es el caso de Maroto en Vitoria por ejemplo. Además, Podemos y Ciudadanos concurren con listas medio improvisadas de gente desconocida a los que es difícil votar. Pero en las generales no va a ser así. Se vota por una parte la gestión de la cúpula del PP y de Rajoy, con lo que eso significa. Y por otro lado Ciudadanos y Podemos mandan a sus primeros espadas, que ya empiezan a ser rostros conocidos y votables. Por último está el ámbito de las elecciones. Ya no se vota por un parque o el sistema de recogida de basuras. Se debatirán los grandes temas, entre ellos la corrupción, y C's y Podemos llevan las de ganar en ese terreno.

    Por todo ello mi pronóstico es justo el contrario: la tendencia hacia los nuevos partidos que se ha visto en las locales y autonómicas se va a ver multiplicada en las generales. Por mucho que los medios nos machaquen con el mensaje de la recuperación y el del miedo. Y sin duda una de las consecuencias será la salida de inversores extranjeros, la bajada de la bolsa y la subida disparada de la prima de riesgo. No se si como una reacción 'natural' de 'los mercados' o como un castigo del sistema financiero y a gran banca a los 'díscolos españoles', como están haciendo con los griegos.

    Un saludo.