Para operar en los mercados financieros, es muy útil tener ciertas nociones de estadística pero no podemos pedirle a la estadística que nos haga pronósticos de futuro, ni la podemos utilizar para “domesticar” el riesgo.
El pedirle a los modelos cuantitativos más de lo que pueden dar se ha revelado no sólo inútil sino peligroso, desde el fiasco del LTCM hasta la gran crisis financiera actual.
Olvídate de las covarianzas y, en general, de la llamada "teoría moderna de carteras"