Es una consecuencia estadística de la teoría del mercado eficiente.
En esencia se postula que, debido a la eficiencia, las cotizaciones van a seguir un paseo aleatorio. En consecuencia no podemos predecir el rendimiento concreto de un activo a partir de sus datos históricos. Ahora bien, este paseo aleatorio hace que los rendimientos se ajusten a una distribución continua, lo que se conoce como distribución normal o gaussiana.
Esto es de capital importancia. No podemos predecir comportamientos concretos pero, debido a las leyes matemáticas que rigen la distribución normal, sí podemos cuantificar probabilidades estadísticas de obtener un determinado rendimientos en un determinado plazo de tiempo soportando unos determinados niveles de variación de precios (volatilidades) a lo largo de dicho período.
Es decir, podemos predecir, pongamos por caso, que tenemos una probabilidad del 95% de obtener, a tres años vista, un rendimiento entre el 55% y el -5%, y que con una certeza cercana al 100% no perderemos más del 35% (ni ganaremos más del 85%)
Las verdades estadísticas no son necesariamente verdaderas en los casos concretos, pero una adecuada diversificación nos proporciona, por la ley de los grandes números, un alto grado de probabilidad de que la previsión estadística termine coincidiendo con los resultados reales
En la práctica nos encontramos con dos problemas, la inestabilidad de los parámetros manejados (rendimiento medio y volatilidad) que no siempre se comportan en el futuro como lo han hecho históricamente y el que la distribución no siga una ley exponencial sino potencial. Esto último es bastante esotérico, pero en este enlace se logra explicar de forma bastante sencilla (dentro de lo que cabe, estamos hablando de conceptos complejos)
http://matematica.laguia2000.com/general/ley-potencial
En mi opinión, el modelo descriptivo del mercado más adecuado no es el académico ortodoxo que encarna Malkiel (que además se ha ido haciendo más y más dogmático con el paso de los años) sino el heterodoxo de Mandelbrot. En la segunda parte del post viene un excelente resumen de las tesis de ambos modelos:
http://conscience-jrcblog.blogspot.com/2008/01/el-mal-comportamiento-de-los-mercados.html
Y todo esto ¿es importante? Vaya si lo es, más que los trajes de Camps. Hay un montón de herramientas en los mercados basados en el modelo económico ortodoxo, desde la valoración de opciones hasta los sistemas de “análisis” de fondos de inversión basados en el historial de rentabilidades y volatilidades para adjudicarles las famosas “estrellas”, pasando (ay, ay, ay) por la más nefasta de todas, el VaR, base intelectual de “Basilea II”, el sistema de regulación bancaria puesto en marcha en 2004, con las trágicas consecuencias que estamos padeciendo.
http://www.vozpopuli.com/blog/juan-laborda/crisis-economica-el-efecto-napalm-de-ciertos-modelos-matematicos