Conocer y controlar los riesgos financieros
Invertir en bolsa tiene riesgo. Nuestra historia reciente está llena de numerosos períodos de inestabilidad y crisis financieras que han producido grandes pérdidas.
No hay nada reprochable en que una persona que asume riesgos tenga un contratiempo y pierda dinero, siempre que uno sea consciente del riesgo que está asumiendo.
Lo que es intolerable es que muchas veces, mal asesorados, asumamos riesgos inadmisibles porque el comercial solo hace hincapié en la estupenda rentabilidad que podemos obtener. Por lo tanto, antes de invertir nuestro dinero es imprescindible conocer y cuantificar los riesgos que asumimos, tener una idea del dinero que podemos perder.
La medición cuantitativa del riesgo nos permitirá aproximar y obtener una medida numérica del impacto en nuestra inversión de las variaciones negativas en los activos que la conforman y cual es la probabilidad de que se produzcan dichas variaciones. Pero esta, es una medición estadística que debemos usar con prudencia, ya que, tiene importantes limitaciones (sobre todo relacionadas con la hipótesis de normalidad).
Lo habitual es suponer movimientos normales de mercado (usar la distribución normal) y utilizar como medida de riesgo la volatilidad (la desviación estándar de los rendimientos de la cartera) y últimamente el VaR (máxima pérdida esperada que se podría sufrir en condiciones normales de mercado en un período de tiempo y con un cierto nivel de probabilidad o de confianza).
Pero, en muchas ocasiones los mercados no se comportan racionalmente. En esos casos se producen movimientos extremos que las medidas convencionales de riesgo no pueden capturar adecuadamente y las pérdidas calculadas según el VaR se sobrepasan. En el fondo el problema es que la hipótesis de normalidad no se cumple y la distribución normal es inadecuada para modelar la evolución de las rendimientos de la mayoría de los activos financieros al no capturar bien los valores extremos.
Entre las medidas que podemos adoptar para soluciones a este problema están la utilización de técnicas más sofisticadas de medición (capturará mejor esos movimientos extremos) y/o seguir reglas como las que nos propone Nassim Nicholas Taleb que nos ayudarán a conservar más tiempo nuestros ahorros.
Regla 1 - No invierta en mercados y/o productos que no entienda.
Regla 2 - El próximo suceso que dañará su inversión no se parecerá al último que le afectó. No escuche el consenso en cuanto en donde están los riesgos (es decir los riesgos demostrados por el VAR). Lo qué lastimará su cartera será aquello que menos tenga en cuenta.
Regla 3 - Crea la mitad de lo que lea y nada de lo que oye (sobre todo en la TV). Nunca estudie una teoría antes de observar y reflexionar por si mismo. Un estudio realizado con métodos cuantitativos de bajo nivel le robará su intuición.
Regla 4 - Tenga precaución con los asesores o gestores que obtienen rendimientos positivos de manera constante. El éxito les induce a tomar un riesgo cada vez mayor y a sufrir caídas bruscas. Los gestores con pérdidas frecuentes podrán lastimarle, pero no es probable que destruyan la totalidad de su patrimonio.
Regla 5 - Los mercados seguirán la trayectoria que haga fracasar el número más alto de coberturas. La mejor cobertura es esa, en la que usted, es el único posicionado.
Regla 6 - No deje de observar los cambios de precios de los activos que negocie (pero no se obsesione). Usted construirá una intuición que tendrá más de alcance que estadística convencional. Si puede, no deje sus inversiones en mano de gestores. Obtenga de ellos la información necesaria para invertir pero decida usted mismo.
Regla 7 - El error de inferencia más grande: "este acontecimiento nunca sucede en mi mercado". La mayor parte de lo qué nunca sucedió antes en un mercado ha sucedido ya en otro. El hecho de que alguien nunca murió antes no le hace inmortal.
Regla 8 - Nunca cruce un río que "en media" tenga 1,5 m de profundidad.
Regla 9 - Lea libros de inversores o gestores que expliquen donde y como perdieron el dinero. No aprenderá nada relevante de sus beneficios (los mercados se ajustan y eliminan esos beneficios rápidamente). Usted aprenderá de sus pérdidas mucho más que de sus aciertos.
Etiquetas: Riesgo Financiero

Muy buen artículo. Tomo nota de las reglas. Y me permitiría añadir una décima: Es cierto que historicamente los mercados han sido siempre alcistas a largo plazo. Pero nadie nos garantiza que vayamos a vivir lo suficiente (económica o físicamente) para verlo. Muchos quedan el camino durante épocas bajistas. Aunque aquí deberíamos releer la regla 7 y 2.
Me parecen reglas muy sensatas.