Uno de los problemas más importantes para un inversor es obtener estimaciones de los rendimientos futuros de un activo (expectativas). Hay varios caminos para intentar estimar rentabilidades.
Por ejemplo, podemos utilizar el análisis fundamental y el análisis técnico para obtener una valoración o precio objetivo. La estimación del rendimiento futuro del activo (en términos absolutos) sería la diferencia entre el objetivo y el precio actual.
En este comentario vamos utilizar la idea de extraer información del mercado para obtener rentabilidades implícitas. Al igual que la volatilidad implícita es inferida del precio de una opción/opciones que se negocian en el mercado, la rentabilidad implícita puede obtenerse de las acciones que conformen una "cartera de referencia".
Esta idea fue introducida por Black y Litterman en 1992 cuando crearon un modelo para Golman Sarchs en cuya base, a su vez, está el modelo de Markowitz. El modelo de Markowitz es el ya conocido modelo media-varianza en el que un inversor quiere obtener la máxima rentabilidad (que obtenemos calculando la media de los rendimientos) sujeto a un determinado riesgo o volatilidad (que obtenemos calculando la varianza o desviación típica de los rendimientos).
Hay algo de matemáticas. Pero son sencillas, incluso para mi que no soy matemático. Solo un poco de notación matricial y alguna derivada. Para el que no esté interesado puede saltárselas y ver la hoja de Excel con un ejemplo implementado.
Definimos:
П = Vector de Rentabilidades implícitas que buscamos.
П = [r1, r2, ... r(m)]
λ = coeficiente de aversión al riesgo del inversor.
Σ = Matriz Covarianzas de los activos que componen la cartera.
w = vector de pesos de cada activo en la cartera = w(1), w(2), ... w(n)
(donde w(1)+w(2)+ ...+w(n) = 1).
r = vector de rendimientos de los activos de la cartera = r(1), r(2), ... r(n)
Partimos del modelo de Markowitz en el que el inversor quiere maximizar la rentabilidad expresada como:

E(Rc) = w(1)r(1) + w(2)r(2) + ... +x(n)r(n).
El inversor exige máxima rentabilidad a su cartera E(Rc) sujeta a un riesgo máximo (varianza de la cartera) asumible expresada como:
donde
La idea es encontrar los pesos w que cumplan los deseos del inversor. Para lo que hacemos el Lagrangiano y nos queda:

Hacemos la derivada respecto de w ...

De donde despejando de la primera ecuación obtenemos que las rentabilidades implícitas П son…

Multiplicando a ambos lados por

Obtenemos los pesos óptimos

En esta es la ecuación Σ es la matriz de covarianzas que puede calcularse, por ejemplo, usando series diarias de precios de los activos que componen la cartera. Los pesos w son los pesos de los activos en la cartera que queremos analizar. Por ejemplo, si la cartera es el IBEX35, "w(i)" es el peso de cada activo en el índice IBEX. El coeficiente λ es el coeficiente de aversión que se calcula como :


Puedes ver un ejemplo en la siguiente hoja de cálculo.
La ecuación anterior se puede aplicar a cualquier cartera si nos movemos en un mercado "normal". Pero la idea original refiere su aplicación a la "cartera de mercado" obtenida a partir de un razonamiento de equilibrio.
¿Cuál es la "cartera de mercado"? Litterman apunta al modelo CAPM como modelo de equilibrio y como "cartera de mercado" la que se deduce en dicho modelo. La "cartera de mercado" es inobservable por lo que se aproxima habitualmente mediante un índice de mercado.
Hay una serie de supuestos que se deben cumplir. Un mercado relativamente eficiente, donde la información relevante es accesible para todos y no hay un inversor suficientemente importante para manipular los precios de los activos (al menos de forma sistemática). Pueden ser mercados americanos o similares de gran tamaño.
En ese mercado, todos los inversores quieren obtener la máxima rentabilidad con el mínimo riesgo, disponen de información más o menos fiable y hay tanta gente haciendo arbitraje que prácticamente lo han anulado.
Si esto se cumple, en ese mercado, habrá una situación de equilibrio donde los inversores demandarán una cartera llamada la "cartera de mercado" que es la que da el máximo ratio de Sharpe. Como decíamos antes, es inobservable, por lo que aproximaremos con un índice como el IBEX, IGBM, Down Jones, etc.
Litterman admite que el equilibrio no se produce en los mercados financieros actuales. Pero lo defiende porque va a ser una herramienta útil para el inversor. Aplicando la ecuación obtenida a esos índices podremos hacernos una idea de las rentabilidades que el mercado asigna a los activos y posicionarnos en función de ellas según nuestras expectativas.
El modelo de Black Litterman va mucho más allá e introduce toda una metodología de inversión. La idea es aproximar la cartera de mercado con el IBEX. En el caso de que no tengamos estimaciones propias sobre las acciones del IBEX que difieran de las rentabilidades implícitas que el mercado asigna, un inversor debería invertir en las proporciones dictadas por la cartera de mercado ( % de cada acción en el IBEX) la cantidad de dinero que desee. Ahora bien, si tenemos expectativas diferentes respecto a determinados activos del IBEX, el modelo BL nos permitirá introducirlas y obtener una cartera cuyos pesos y rentabilidad reflejarán esas creencias.
Así el modelo permite obtener expectativas de rentabilidad coherentes, ya que , reporta unas "rentabilidades ajustadas" que incorporarán la información del mercado y las expectativas del inversor. Pero eso es otra historia...