Punto de equilibrio
Visualizar un fenómeno desde la relación causa-afecto, acción-reacción produce un análisis más integral.

¿A quién beneficia la reforma energética?

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Publicado por Misael Mora el 15 de octubre de 2013
Con todo y la alternancia del PAN en el poder, una de tantas cosas que caracteriza a la administración federal de México es que sus burócratas no saben, no pueden o no les interesa cuidar a la gallina de los huevos de oro, dicho de otro modo: Pemex prácticamente desde siempre ha estado descuidado, es una empresa sobreexplotada, con falta de reinversión y roída por la corrupción (entre muchas otras situaciones), pero ¿es así por incapacidad de nuestros políticos o lo hacen con todo propósito?
 

El contexto

Cantarell es un yacimiento petrolero de México descubierto en 1971 frente al mar del estado de Campeche. En su buen momento fue considerado el segundo a nivel mundial sólo por debajo del Complejo Ghawar de Arabia Saudita. Comenzó a explotarse ocho años después de su descubrimiento y en 2005 ya representaba 63.3% de la producción nacional total, motivo por el cual ese gigante campo petrolero sufrió un acelerado agotamiento.
 

De Zedillo a la fecha

El ex presidente Ernesto Zedillo recibió este yacimiento produciendo 1.1 millones de barriles diarios, y lo dejó en 1.5.
 
En 2004 con la administración de Vicente Fox, la producción de Cantarell alcanzó 2.1 millones de barriles diarios y en 2006 a 3.4 según datos del Director General de PEMEX de ese tiempo, Luis Ramírez Corzo.
 

Los errores de Fox con Pemex

Toda la industria petrolera de México generaba en el año 2000 (cuando Vicente Fox y el PAN llegaron a la presidencia) poco más de 34 mil millones de barriles, luego de un tiempo corto Fox cometió errores de planeación que se unieron a la indiferencia por parte de su gobierno ante los grandes problemas de la industria, lo cual provocó que la producción se desplomara a unos 17.6 mil millones de barriles, esta reducción también propició que bajara la vida útil de las reservas, pasando de 26 años en el año 2000, a 10 años en 2005 (según datos de Pemex de 2006).
 
Es sabido que con Fox se cometieron muchos errores al interior de Pemex por su deseo de querer administrarla “con criterios empresariales”, sin embargo la situación de la paraestatal en 2013 no sólo es responsabilidad del foxismo, pues en los últimos 30 años no hubo creación de infraestructura petrolera y es obvio que las consecuencias de la falta de recursos se fueron haciendo más notables en los últimos años. Es gracias a estos constantes errores que los gobiernos ahora nos quieren convencer de que el futuro de esta importante industria nacional se encuentra, a su decir, exclusivamente en abrirla al capital privado.
 
A pesar de estar convencido de que la privatización del sector era el único camino, el sexenio de Fox no pudo concretar la cooperación del capital privado, tampoco pudo administrar con buenos resultados la exploración de hidrocarburos en aguas profundas del Golfo de México, ni la exploración, ni extracción de gas seco y gas natural, tampoco realizó la producción de refinados y petroquímicos.
 

El periodo de Calderón

Meses antes de dar a conocer su propuesta de reforma energética, Calderón se apoyó en una estrategia informativa para tratar de convencer a la opinión pública de que el único camino que le quedaba a la industria petrolera mexicana era abrirla a los inversionistas privados. Para tratar de convencer a los ciudadanos, el último presidente panista difundió por diversos medios de comunicación tres mensajes-argumentos con escenarios catastrofistas sobre la realidad de Pemex en ese momento de su gobierno:
 
- Primer argumento: “México carece de reservas de petróleo y las existentes sólo durarán 9 años”.
- Segundo argumento: “Pemex no posee la tecnología para explorar y perforar en aguas profundas del Golfo de México, y como esa tecnología está en el extranjero es necesario aliarse con las empresas internacionales que sí tienen esos conocimientos”.
- Tercer argumento: “Pemex no tiene dinero para realizar explorar y encontrar yacimientos que compensen la caída de las reservas y la extracción de petróleo”.
 
Lo que el primer mandatario no se esperaba era que la ciencia saltara al debate político, de modo que los argumentos del presidente fueron dinamitados por voces expertas que usaron información y cifras provenientes del mismo gobierno federal. Así fue como echaron abajo la campaña del Calderón:
 
1. “México sólo tiene reservas de petróleo para 9 años”: Falso. Los especialistas demostraron con información difundida por Pemex que el total de reservas petroleras de México equivalía a 33 mil 093 millones de barriles (eran reservas ya certificadas) y su duración estimada fue de 30 años. Posteriormente el gobierno de desdijo y reconoció que el país “contaba adicionalmente con recursos prospectivos”. 
 
2. “Pemex necesita aliarse con empresas internacionales por no tener la tecnología para explorar y perforar en aguas profundas”: Expertos que tuvieron altos cargos directivos en la paraestatal afirmaron que la tecnología podía ser rentada o comprada por México, pues ambas opciones las hacen las mismas transnacionales con las que se pretendía aliar a Pemex. En otras palabras: las empresas que, a decir de Felipe Calderón, podían hacer el trabajo de exploración que supuestamente Pemex no podía llevar a cabo, iban a terminar rentando o comprándole a un tercero dicha tecnología de exploración en aguas profundas. Aquí la pregunta es ¿por qué no dejar que Pemex contrate o compre directamente para evitar así una triangulación innecesaria? 
 
3. “Pemex no tiene dinero para aumentar las reservas”: Este dato difería en comparación con la información oficial. Cuando los especialistas revelaron los datos, demostraron que Petróleos Mexicanos es la empresa con mayores ingresos por ventas en el país. En 2008 Pemex reportó ingresos por 104.5 mil millones de dólares, pero su problema es que la Secretaría de Hacienda “tradicionalmente” le aplica un “régimen fiscal confiscatorio”, de tal forma que su carga fiscal supera el 100% de las utilidades de la empresa, es decir: que la ganancia total de la empresa se la lleva Hacienda y sólo le deja capital suficiente para sus gastos operativos. (Según información actual del poder legislativo, por nivel de ingresos Pemex es en 2013 la segunda petrolera en el mundo, pero cuando Hacienda le aplica este régimen pasa al lugar 83).
 
Luego de que los expertos echaron abajo los planes de Calderón, la Secretaría de Energía y Pemex elaboraron un documento que plasmó las deficiencias de esta empresa y la problemática de la industria petrolera, sin embargo nunca reconocieron que los gobiernos causaron el debilitamiento de la paraestatal al dejarla sin dinero para exploración, restitución de reservas, instalación de nuevas refinerías, mantenimiento de las plantas, etcétera,.
 
Además existe otro asunto importante: hay un modelo económico llamado “Consenso de Washington” acordado entre países latinoamericanos (incluido México) y Estados Unidos desde 1989 el cual estableció el debilitamiento o abolición de políticas proteccionistas para los países involucrados. Para el caso de México, dicho consenso instituyó la apertura gradual de la industria petrolera mexicana, el petróleo, el gas y otros hidrocarburos a la inversión privada, toda vez que aquellas actividades que Pemex no pudiera cubrir por falta de presupuesto serían realizadas por inversionistas privados.
 

Así las cosas, desde por lo menos el fallecido Miguel de la Madrid hasta el actual gobierno, la importación de productos petroquímicos, gasolinas, diésel, gas, etcétera, ha formado parte de la política de “apertura” para empresas extranjeras, en lugar de dejar que Pemex produzca; es por esta razón que a lo largo del tiempo hemos visto que capitales diferentes a Pemex van aumentado su participación en el mercado interno de los energéticos mexicanos.

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Etiquetas: Pemex · hidrocarburos · privatizacion · Vicente Fox · ernesto zedillo · México · petróleo



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Comentarios
1 reciénlicenciado
18 de noviembre de 2013 (14:18)

¿Por qué no se investigó la causa del debilitamiento de Pemex?.

La energía es una fuente de ingresos que no se debe sobreexplotar, porque se puede acabar, y ahora el Presidente Peña Nieto con la reforma energética planea privatizar el petróleo, a lo que se opone por ejemplo el PRD.

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Autores

Misael Mora

Misael Mora

Comunicólogo con más de 10 años de experiencia en difusión y manejo de información financiera, económica, emprendimiento y estilo de vida empresarial para medios digitales, portales web y revistas. En 2011 hizo una investigación sobre preferencias de consumidores digitales mexicanos. Microempresario. Twitter: @Misael_Mora_T

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