Tristán el subastero.
A Ciberet y a Idealista me he enterado de que un juez Guipuzcoano le ha empapelado a una pareja de ocupas y les ha metido una multa de 720 euros por colarse en una vivienda vacía y permanecer en ella durante cinco meses.
Tristán el subastero.
Cuando la subasta pública de su casa fue anunciada en el periódico La Vanguardia, hace más de catorce años, Mario no podía imaginarse que iba a tener que vivir con esa losa el resto de sus dias, pero lo cierto es que el diario digitalizó su hemeroteca y desde entonces cualquiera que consulte en los buscadores puede enterrse de su pasado de moroso. ¡Vaya putada!
Tristán el subastero.
El funcionario me está diciendo que lamentablemente aún no ha llegado la notificación y que por lo tanto habrá que esperar a septiembre para darme el Decreto de Adjudicación.
Tristán el subastero.
Ocurrió hace casi veinte años, pero recuerdo perfectamente, como si hubiera sido ayer, el horror que me produjo el crimen de Olga Sangrador, aquella niñita de nueve años que fue torturada y asesinada por un hijo de puta con cuyo nombre no tengo intención de manchar este blog.
Tristán el subastero.
A partir de ya lo van a tener crudo algunos funcionarios (bueno, solo los vaguetes) pues por lo visto las administraciones públicas han descubierto una herramienta de software llamada Workmeter
Tristán el subastero.
Mi amigo Albertillo acaba de regresar de Estados Unidos con el entusiasmo de los que van a hacerse ricos en dos días. Se trae en el bolsillo una idea genial para que montemos en Madrid un negocio que a simple vista parece que tiene muchas posibilidades de llegar a buen puerto y que, además, tiene la ventaja de no tener grandes necesidades de capital.
Jexs71.
Estoy leyendo la edición digital de Marca (mal común) y veo un artículo en un blog de baloncesto que habla sobre Drazen Petrovic y su carrera en la NBA escrito
Tristán el subastero.
Comenzamos el año con la buena noticia de que Manuel González, el subastero más emprendedor de España y gerente de subastaFácil..
Tristán el subastero.
Hace apenas tres meses que escribi acerca de ciertas casualidades en las subastas y ahora me encuentro con una coincidencia aún más extraordinaria que aquella pues en esta ocasión la misma propiedad sale a subasta en dos juzgados distintos con solo 30 minutos de diferencia.