¿Se acerca el fin de capitalismo? - II
Este artículo es continuación del anterior, por lo que, antes de seguir leyendo, sería recomendable haber leído la primera parte.
Continúo con la previsión fatalista del mundo.
11.- La disminución continuada de la actividad económica reducirá sin cesar la demanda de materias primas, especialmente de petróleo. Ante la mala situación económica, se utilizará más el transporte público y menos el transporte privado. Como menos gente trabaja, habrá menos desplazamientos diarios en coche. La construcción tampoco consumirá combustible, y los camiones mucha menor cantidad de la que consumían anteriormente, ya que se realizará un menor número de transportes. Y el número de pozos en producción será el mismo que antes. Los países productores, que dependen de la venta de petróleo para financiar sus presupuestos nacionales, ante una bajada en el precio, deberán vender más barriles para obtener el dinero que necesitan. Las empresas petrolíferas, que han realizado en los últimos años importantes inversiones en nuevos yacimientos, deben rentabilizarlos, así que tendrán que extraer mucho petróleo para conseguir dinero. El aumento de producción, en un mercado con mucha menos demanda de la que tenía anteriormente, hará que los precios bajen, y esa bajada se alimentaría a sí misma ya que, cuanto menor sea el precio, mayores serán las necesidades de dinero de los vendedores.
12.- Los países productores de petróleo gastarán sus reservas de dólares, para sobrevivir durante una temporada, esperando que el precio del barril se recupere. La mayoría de los dólares de los países productores están invertidos en bolsa o en bonos del gobierno americano. Cómo la bolsa ha caído bastante, los administradores de ese dinero optarán por vender los bonos. La venta de bonos va a ser masiva, y, los dólares obtenidos con esa venta se cambiarán a monedas de los países productores, para poder hacer frente a sus gastos internos.
13.- Esas ventas masivas de bonos harán que, en el mercado, los tipos de interés suban (muchas ventas hacen que el precio del bono baje, y eso implica un mayor descuento sobre su valor, que es equivalente a un mayor interés). Esto perjudicará las nuevas emisiones del gobierno americano, que, para hacer frente a tanta intervención en bancos con problemas y a tanto gasto público como ha prometido, tendrá que emitir millones de bonos. Pero, como los dueños de los petrodólares estarán vendiendo bonos en gran cantidad, el tipo de interés tendrá que subir si quieren captar el dinero necesario. Un tipo elevado en los mercados financieros se traduce en poco tiempo en un tipo interbancario alto (nadie presta a otro banco a un 2% si puede obtener un 4% invirtiendo en deuda pública). Así, las bajadas de tipos realizadas por los bancos centrales en los últimos tiempos no serán sostenibles, porque el mercado de bonos, dentro de algún tiempo, comenzará a tirar hacia arriba de ellos.
14.- La subida de tipos hará que las cuotas de las hipotecas se disparen, aumentando el número de personas ahogadas por sus deudas, y deseosas por vender su vivienda para saldar sus deudas. Eso empujará más a la baja los precios inmobiliarios y agravará el problema del punto 10. Al subir los tipos de interés, la carga financiera que tendrán que soportar las empresas endeudadas será mayor, disminuyendo sus beneficios, aumentando el número de quiebras, los despidos de trabajadores, disminuyendo más la demanda, bajando la recaudación del sector público…
15.- La venta de los dólares obtenidos al deshacerse de los bonos del punto 13 hará que baje mucho la cotización del dólar. Cuanto más baje el dólar, más bonos tendrán que vender para obtener la misma cantidad de dinero, agravando el problema y originando nuevas subidas de tipos y bajadas del dólar.
16.-Como las necesidades de dinero por parte de Estados Unidos serán grandes y eso presionará los tipos de interés al alza, haciendo más difícil la situación de ciudadanos y empresas, no quedará más remedio que reducir la emisión de bonos y obtener dinero de otras fuentes. Un gobierno puede conseguir dinero de tres formas: subiendo impuestos, endeudándose o imprimiendo nuevos billetes. No podrá endeudarse porque nadie compra bonos si no es a un tipo demasiado elevado. No podrá recaudar más, porque la economía se deprime poco a poco y cualquier subida de impuestos podría ahogarla aún más (de hecho, cuanto más se agrave la recesión, menos impuestos recaudará el estado). Así que no quedará otro remedio que imprimir nuevos dólares. Eso hundirá la cotización del dólar aún más, provocando inestabilidad financiera y una tasa de inflación elevada. La impresión de billetes salvará a Estados Unidos de la bancarrota, pero reducirá la credibilidad del dólar y hará que salga mucho dinero del país, secando los mercados de crédito y dejando de financiar en buena medida el abultado déficit de su balanza comercial.
17.- Si el resto del mundo deja de financiar el déficit comercial americano, ellos tendrán que disminuir sus compras al exterior, si no quieren ver como su economía entra en un serio declive. Y, para hacerlo, impondrán medidas proteccionistas y fuertes aranceles a la importación de productos extranjeros.
18.- Las fuertes medidas proteccionistas que impondrá Estados Unidos harán que la producción de China, Japón y el resto de los países asiáticos pierda la parte más importante de su mercado. Ante la fuerte reducción de la demanda, muchas empresas asiáticas irán a la quiebra, arrastrando a otras y deprimiendo las economías de sus países, excesivamente dependientes de las exportaciones al mercado americano.
19.- Los países asiáticos, necesitados de dinero, deberán vender sus dólares (invertidos en bonos la mayoría), agravando los problemas de subida de interés en Estados Unidos y de caída de la cotización del dólar. Como estas economías fijan sus precios en dólares y muchos de sus gastos están en moneda local, la bajada del dólar y la subida de su moneda harán que muchas empresas entren en pérdidas y tengan que cerrar, incrementará los costes de producción y conducirá a la economías de los países asiáticos hacia un continuado declive.
20.- En China, país especialmente dependiente de las exportaciones, ya que apenas tiene mercado interno, esa disminución de las ventas al exterior tendrá unos efectos especialmente intensos. Dejará las zonas industriales llenas de fábricas cerradas y trabajadores en paro. Actualmente, el salario de muchos trabajadores chinos sólo les permite sobrevivir con bastante precariedad. Cuando pierdan sus empleos y dejen de tener ingresos, muchos tendrán dificultades para comprar la comida que necesitan sus familias para alimentarse. Eso provocará revueltas en las zonas industriales, donde millones de desempleados protestarán por sus malas condiciones de vida. Habrá intervenciones del ejército ante las protestas, provocando daños materiales, inestabilidad e inseguridad en el país. La inversión extranjera huirá ante el riesgo de inestabilidad política, agravando más el problema de la economía china.
Y hasta aquí el segundo capítulo de la historia del fin de capitalismo.
Repito una vez más que es una previsión pesimista, porque, probablemente, por el camino, se tomen medidas relevantes que interrumpan este proceso.
En el siguiente post, la tercera parte.
Continúo con la previsión fatalista del mundo.
11.- La disminución continuada de la actividad económica reducirá sin cesar la demanda de materias primas, especialmente de petróleo. Ante la mala situación económica, se utilizará más el transporte público y menos el transporte privado. Como menos gente trabaja, habrá menos desplazamientos diarios en coche. La construcción tampoco consumirá combustible, y los camiones mucha menor cantidad de la que consumían anteriormente, ya que se realizará un menor número de transportes. Y el número de pozos en producción será el mismo que antes. Los países productores, que dependen de la venta de petróleo para financiar sus presupuestos nacionales, ante una bajada en el precio, deberán vender más barriles para obtener el dinero que necesitan. Las empresas petrolíferas, que han realizado en los últimos años importantes inversiones en nuevos yacimientos, deben rentabilizarlos, así que tendrán que extraer mucho petróleo para conseguir dinero. El aumento de producción, en un mercado con mucha menos demanda de la que tenía anteriormente, hará que los precios bajen, y esa bajada se alimentaría a sí misma ya que, cuanto menor sea el precio, mayores serán las necesidades de dinero de los vendedores.
12.- Los países productores de petróleo gastarán sus reservas de dólares, para sobrevivir durante una temporada, esperando que el precio del barril se recupere. La mayoría de los dólares de los países productores están invertidos en bolsa o en bonos del gobierno americano. Cómo la bolsa ha caído bastante, los administradores de ese dinero optarán por vender los bonos. La venta de bonos va a ser masiva, y, los dólares obtenidos con esa venta se cambiarán a monedas de los países productores, para poder hacer frente a sus gastos internos.
13.- Esas ventas masivas de bonos harán que, en el mercado, los tipos de interés suban (muchas ventas hacen que el precio del bono baje, y eso implica un mayor descuento sobre su valor, que es equivalente a un mayor interés). Esto perjudicará las nuevas emisiones del gobierno americano, que, para hacer frente a tanta intervención en bancos con problemas y a tanto gasto público como ha prometido, tendrá que emitir millones de bonos. Pero, como los dueños de los petrodólares estarán vendiendo bonos en gran cantidad, el tipo de interés tendrá que subir si quieren captar el dinero necesario. Un tipo elevado en los mercados financieros se traduce en poco tiempo en un tipo interbancario alto (nadie presta a otro banco a un 2% si puede obtener un 4% invirtiendo en deuda pública). Así, las bajadas de tipos realizadas por los bancos centrales en los últimos tiempos no serán sostenibles, porque el mercado de bonos, dentro de algún tiempo, comenzará a tirar hacia arriba de ellos.
14.- La subida de tipos hará que las cuotas de las hipotecas se disparen, aumentando el número de personas ahogadas por sus deudas, y deseosas por vender su vivienda para saldar sus deudas. Eso empujará más a la baja los precios inmobiliarios y agravará el problema del punto 10. Al subir los tipos de interés, la carga financiera que tendrán que soportar las empresas endeudadas será mayor, disminuyendo sus beneficios, aumentando el número de quiebras, los despidos de trabajadores, disminuyendo más la demanda, bajando la recaudación del sector público…
15.- La venta de los dólares obtenidos al deshacerse de los bonos del punto 13 hará que baje mucho la cotización del dólar. Cuanto más baje el dólar, más bonos tendrán que vender para obtener la misma cantidad de dinero, agravando el problema y originando nuevas subidas de tipos y bajadas del dólar.
16.-Como las necesidades de dinero por parte de Estados Unidos serán grandes y eso presionará los tipos de interés al alza, haciendo más difícil la situación de ciudadanos y empresas, no quedará más remedio que reducir la emisión de bonos y obtener dinero de otras fuentes. Un gobierno puede conseguir dinero de tres formas: subiendo impuestos, endeudándose o imprimiendo nuevos billetes. No podrá endeudarse porque nadie compra bonos si no es a un tipo demasiado elevado. No podrá recaudar más, porque la economía se deprime poco a poco y cualquier subida de impuestos podría ahogarla aún más (de hecho, cuanto más se agrave la recesión, menos impuestos recaudará el estado). Así que no quedará otro remedio que imprimir nuevos dólares. Eso hundirá la cotización del dólar aún más, provocando inestabilidad financiera y una tasa de inflación elevada. La impresión de billetes salvará a Estados Unidos de la bancarrota, pero reducirá la credibilidad del dólar y hará que salga mucho dinero del país, secando los mercados de crédito y dejando de financiar en buena medida el abultado déficit de su balanza comercial.
17.- Si el resto del mundo deja de financiar el déficit comercial americano, ellos tendrán que disminuir sus compras al exterior, si no quieren ver como su economía entra en un serio declive. Y, para hacerlo, impondrán medidas proteccionistas y fuertes aranceles a la importación de productos extranjeros.
18.- Las fuertes medidas proteccionistas que impondrá Estados Unidos harán que la producción de China, Japón y el resto de los países asiáticos pierda la parte más importante de su mercado. Ante la fuerte reducción de la demanda, muchas empresas asiáticas irán a la quiebra, arrastrando a otras y deprimiendo las economías de sus países, excesivamente dependientes de las exportaciones al mercado americano.
19.- Los países asiáticos, necesitados de dinero, deberán vender sus dólares (invertidos en bonos la mayoría), agravando los problemas de subida de interés en Estados Unidos y de caída de la cotización del dólar. Como estas economías fijan sus precios en dólares y muchos de sus gastos están en moneda local, la bajada del dólar y la subida de su moneda harán que muchas empresas entren en pérdidas y tengan que cerrar, incrementará los costes de producción y conducirá a la economías de los países asiáticos hacia un continuado declive.
20.- En China, país especialmente dependiente de las exportaciones, ya que apenas tiene mercado interno, esa disminución de las ventas al exterior tendrá unos efectos especialmente intensos. Dejará las zonas industriales llenas de fábricas cerradas y trabajadores en paro. Actualmente, el salario de muchos trabajadores chinos sólo les permite sobrevivir con bastante precariedad. Cuando pierdan sus empleos y dejen de tener ingresos, muchos tendrán dificultades para comprar la comida que necesitan sus familias para alimentarse. Eso provocará revueltas en las zonas industriales, donde millones de desempleados protestarán por sus malas condiciones de vida. Habrá intervenciones del ejército ante las protestas, provocando daños materiales, inestabilidad e inseguridad en el país. La inversión extranjera huirá ante el riesgo de inestabilidad política, agravando más el problema de la economía china.
Y hasta aquí el segundo capítulo de la historia del fin de capitalismo.
Repito una vez más que es una previsión pesimista, porque, probablemente, por el camino, se tomen medidas relevantes que interrumpan este proceso.
En el siguiente post, la tercera parte.
En el último GEAB se predice algo parecido. Tendrán que imprimir mucha moneda y eso nos llevará a una hiperinflación.
Lo que no estoy tan seguro es de que suban los tipos, de esa manera al menos el ahorrador podría defenderse un poco. Si los tipos de interés siguen a la baja ¿qué podemos hacer los ahorradores?
Pues los tipos no tienen mucha pinta que vayan a subir... con lo que más de la mitad de los puntos no tienen sentido...
Aunque eso si, espero que el ''capitalismo incontrolado e incontrolable'' se vaya a tomar por ....
Venga hombre......no te pongas así......lo que viene son las Navidades.
Hasta Boyer hoy ,en el Kursaal Donostiarra se mostraba positivo...otro semestre y tocamos fondo, otro añito decía Jon Asua del BBVA......muy bajo , bajo pude imaginarme la música del ........
" we can" ¿os suena?
Pués que vaya sonando....simplemente para levantar el espíritu animal que decía Keynes y lo ha remarcado el Boyer.
La economía debe ser una ciencia débil , por eso ha de estar acompañada de música de fondo , cuando la virulencia es excesiva.
Je, Je, si la tercera parte podrías dejarla para después de fiestas, yo creo que la situación será complicada, aunque no estoy preparado para encadenar los datos como lo haces tu, pero desde luego si haces la tercera antes de fiestas, vas a conseguir que se nos indigeste el turrón, bueno quien pueda permitirselo.