¿Qué es la subasta de apertura?
La
subasta de apertura es un periodo en el que se pueden meter órdenes de compra o venta, antes de que empiece a cotizar, pero esas órdenes no se ejecutan todavía. En lugar de ejecutarse, se ponen en cola de espera, y se va reflejando como "cotización" el valor que haría que se crucen mayor nº de acciones.
Si las órdenes introducidas antes o durante la subasta de apertura se retiran antes de que acabe la subasta, dichas órdenes no se ejecutarán; por eso, es frecuente ver
oscilaciones muy fuertes en la subasta de apertura: Se trata de "órdenes ficticias", gente que mete órdenes de un millón de acciones a la compra (o a la venta) para ver cuánto se movería la cotización con ese volumen, pero que luego retiran la orden porque en realidad nunca tuvieron intención de ejecutarla, sino tan sólo de tantear cómo va la oferta y la demanda.
Hasta los últimos minutos de la subasta, los precios que se ven no son significativos para nada: podemos ver subidas o bajadas de un 50%, y luego que empiece con un +3%.
En las OPV, la subasta de apertura tiene lugar de 11:30 a 12:00, por lo que cualquier orden introducida antes de las 12:00 será válida para vender durante la subasta de apertura, mientras que las órdenes que se anulen antes de las 12:00 será como si no se hubieran introducido. También hay subastas de apertura fuera de las OPV: Todas las acciones hacen una subasta de apertura entre las 8:30 y las 9:00, aunque las subastas de apertura de las OPV son las más "movidas" e interesantes.
¿Por qué vender en la subasta de apertura ?
En las OPV, el plazo para revocar los
mandatos preferentes acaba varios días antes de que la acción empiece a cotizar, y todavía no se tienen datos de cómo ha ido la demanda institucional. Después de cerrado el plazo, se publican los datos oficiales de demanda institucional, y si son malos nos daremos cuenta de que acudir a la OPV ha sido un error.
En un caso así, vender en la subasta de apertura es la mejor opción, pues probablemente cuanto más nos esperemos más se venga abajo la cotización. Es lo que ocurrió por ejemplo en Renta 4: al salir los datos de demanda,
recomendamos vender en la subasta de apertura. Y así, vendimos a 9,26 las acciones que nos habían dado a 9,25; pero después, Renta 4 perdió un 7% el primer día, y otro 5% el segundo día.
Un buen sistema para evitar que nos empapelen con las malas OPV es
acudir a la OPV con varias solicitudes, y si luego no le vemos buena pinta con los datos provisionales, revocar parcialmente.
Cómo vender en la subasta de apertura
En Iberdrola Renovables, por ejemplo, la subasta de apertura será el jueves de 11:30 a 12:00. Nosotros tendremos las acciones en nuestra cuenta de valores en algún momento entre el miércoles por la tarde y el jueves por la mañana, la hora dependerá de lo eficientes que sean tanto Iberdrola Renovables como nuestro propio banco o broker, pero no debería ser más allá de las 10:00 del jueves.
Y en cuanto tengamos las órdenes en nuestra cuenta de valores, ya podemos poner la orden de venta;
conviene poner la venta por lo mejor, para asegurarnos que se ejecuta en la subasta de apertura. Si ponemos una orden limitada y la cotización arranca mal ya en la subasta de apertura, es posible que la venta no se ejecute y la acción siga cayendo.