La fiebre del biodiesel
Hace bien pocos meses, era frecuente ver fuertes subidas en Abengoa, Acciona o similares, cada vez que anunciaban que iban a construir una planta de biodiesel. En plena
burbuja verde, lo importante es crecer; ¿qué mas da la rentabilidad?
En el sector de las renovables atan los perros con longanizas, y el biodiesel no va a ser menos: ¡Todos a construir plantas de biodiesel ! ¡Nos vamos a forrar! Y la prueba es cómo suben nuestras acciones cada vez que potenciamos el biodiesel, y eso que hasta ahora todo son gastos.
La cruda realidad del biodiesel
Pero la cruda realidad es que
se han construido demasiadas plantas de biodiesel. Todas esas nuevas plantas han provocado que la materia prima se haya encarecido muchísimo, al haber muchos compradores interesados en comprarla; y aunque investigan otros tipos de aceite, para poder seguir produciendo de forma rentable, de momento
para producir biodiesel tienen que seguir pagando el aceite a precio de oro.
Esos mayores costes no los pueden repercutir al
precio del biodiesel, ya que con tantas plantas lo que hay es
exceso de oferta de biodiesel, y en situaciones de excesiva oferta los precios tienden a la baja, por más que los costes suban. Así que el biodiesel se encuentra con problemas por abajo (materia prima), problemas por arriba (exceso de oferta), y también problemas por afuera (importaciones). Y como saben que
el biodiesel no es rentable, acuden a
lo que acuden todos en la burbuja verde: las subvenciones. En este caso, lo que quieren es que la ley obligue a
mezclar más biodiesel, para estimular artificialmente la demanda y que mejoren artificialmente los precios.
Toda la burbuja verde depende de una legislación favorable, que nadie nos garantiza que se vaya a dar en un futuro, ni en biodiesel ni en otras renovables.
El enemigo son las importaciones de biodiesel estadounidense
Si bien en España ya hay un problema con ese exceso de oferta,
el verdadero problema del biodiesel son las importaciones de EEUU:
- Por una parte, EEUU exporta biodiesel en dólares, y cuando eso se cambia a euros, resultan precios muy baratos.
- Y por otra parte, el biodiesel de EEUU recibe una subvención de 200 dólares por tonelada (un 15%-20% del precio de venta), a la vez que disfruta de la tasa cero en el Impuesto de Hidrocarburos, establecida en España para potenciar el sector del biodiesel.
Resultado:
mientras que en España el coste de producción de biodiesel ronda los 750 €/Tm, el biodiesel importado de EEUU se está vendiendo a 600 €/Tm. Y de las 19 plantas de biodiesel de España, tenemos 3 produciendo a pérdida y 16 paradas por falta de rentabilidad.
La burbuja verde, como la puntocom
En la
burbuja verde estamos viendo lo que ya vimos en la burbuja puntocom: Se prima al que busca el crecimiento y se penaliza al que busca la rentabilidad. No había entonces negocio que no subiera en bolsa si crecía, por mucho que las pérdidas fueran millonarias;
el paradigma de la burbuja puntocom hubiera sido una web de dar duros a cuatro pesetas, que lógicamente habría crecido muy rápidamente en usuarios y su valor se hubiera disparado en bolsa, a pesar de que cada nuevo usuario son más pérdidas y no más ganancias.
Y
lo mismo ha pasado con esta burbuja verde: Se viene premiando con subidas a los que más crecen, sin mirar si cada nueva planta de biodiesel no van a acabar siendo nuevas pérdidas.
Tal es el exceso, que tenemos 16 de las 19 plantas de biodiesel paradas, y tenemos otras 24 plantas en construcción y 20 en proyecto; no podemos evitar la comparación con las redes de fibra óptica que se tendieron en 1999.