Decía el viejo Marx que el estudio del dinero había llevado a muchos a la locura. Yo no diría tanto, pero sí que es incuestionablemente cierto que al acercarse a los asuntos monetarios y financieros sucede que, como todo el mundo maneja dinero, todo el mundo cree que sabe algo de él, de su ser y su funcionamiento, por lo que rápida y nada sutilmente las buenas gentes (incluyendo a demasiados economistas) se deslizan si no en la locura sí en la estupidez. Así que, una vez más, debo de dejar aparcados mis buenos propósitos de dedicarme a lo más mío, o sea a los asuntos microeconómicos tan divertidos y variados, y meterme una vez en la monótona "cosa" macroeconómica, o sea, en lo que lamentablemente se está convirtiendo en el pannuestro intelectual de cada día. Vamos por ello aquí a tratar de desentrañar algunas dudas elementales que se suelen plantear al respecto de los asuntos financieros. Leer más