Me van llegando noticias de que la última “ocurrencia” del gobierno en materia de Política Económica con mayúsculas: el cambio en el modelo productivo de la economía española, va paulatinamente cogiendo fuerzas. Más concretamente, se puede observar que van menudeando los encuentros, seminarios, conferencias y demás “eventos” en que economistas, políticos y demás “analistas” (siempre todos por cierto partidarios de esa propuesta, aunque disconformes respecto a los medios para llevarla adelante), se reúnen, hablan de ello y escriben informes al respecto, cobrando por supuesto por su participación en esos debates tanto del erario público como de algunas fundaciones y empresas privadas “muy” interesadas en este asunto.
Y si digo que me van llegando noticias, o sea, que no las voy buscando, es para recalcar el mínimo interés que esto del cambio en el modelo productivo tiene para mí. Lo considero, para decirlo en pocas palabras, un tema de escaso contenido real sólo explicable como añagaza de marketing político a la que se ve obligado a hacer uso un gobierno desbordado por los acontecimientos económicos que desde hace un par de años le golpean inmisericordemente, tanto tanto que amenazan con ponerle definitivamente contra las cuerdas. Leer más