Pero hay más. El estudio de Savage, Frey y Tongler también permitía clasificar a las víctimas por su nacionalidad. Nada sorprendente es que fueran en mayor proporción británicas (incluyendo sólo a estos efectos contables a los irlandeses) pues de ese origen cultural eran tanto la mayoría de pasajeros como los miembros de la tripulación. Lo que resulta sin embargo más sorprendente es constatar que los británicos (no las británicas ni los niños británicos) murieron proporcionalmente en mayor número. Más concretamente, se tiene que los ingleses varones tuvieron una probabilidad de sobrevivir un 7,7% inferior a la media, en tanto que los norteamericanos tuvieron una probabilidad de sobrevivir un 8,5% superior a la media. A pesar de ocupar camarotes más apartados de los botes salvavidas que los pasajeros de nacionalidad británica, se salvó proporcionalmente un 25% más de pasajeros norteamericanos que de pasajeros británicos. Leer más