Si ni las inspiraciones de Keynes ni las de Hayek pueden ser consideradas las culpables de la situación actual, tendremos que entender porque fallan las teorías y qué modelo se está siguiendo.
Lo del modelo seguido es realmente muy sencillo. No se me ha ocurrido mejor forma de encontrar la inspiración de las políticas económicas en el personaje de Frankestein. Supongo que todo el mundo conoce la famosa novela, en la que Victor Frankestein intenta crear la vida a partir de distintas partes. Creo entender que la moraleja o idea que subyace en dicha novela que no siempre es demasiada buena idea planear la creación de una persona a partir de coger cada parte del cuerpo de un lugar determinado. Por qué por un lado es posible que una de las partes fuese un desastre y aunque no lo fuese el conjunto no puede ser otra cosa que un monstruo, porque no es un conjunto. Leer más
Tras los dos post en los que he tratado de explicar las razones por las que las teorías de inspiración keynesiana, no han tenido demasiado que ver en la situación actual, por la sencilla razón de que no se ha hecho nada que se inspire ni remotamente en estas teorías, puede quedar la sensación de que entonces los culpables son las teorías de Hayek. A fin y a cuentas parece que estamos siempre en un entorno similar al del futbol, (Real Madrid vs Barcelona) o política, (PP vs PSOE).
Por tanto es comprensible que después de decir que Keynes no ha tenido demasiado que ver, lo normal es que se saque la idea de que defiendo que los adversarios son los que tienen la culpa. Lamentablemente, y sintiéndolo mucho, resulta que el aspecto contrario tampoco es que se sostenga demasiado. De la misma forma, lo curioso de hoy en día es que los que defendían que estos problemas vienen de las teorías keynesianas, están ahora diciendo que Hayek ha ganado, de forma que se están desarrollando sus teorías. Leer más
Tras la primera aproximación a tratar de determinar la responsabilidad de políticas de inspiración Keynesiana en la situación actual, me quedaba pendiente hablar de la parte de las políticas fiscales.
En lo que se refiere a la parte de política fiscal, tenemos dos grandes partidas; por un lado los impuestos y por otro lado los gastos públicos. Por lógica pura y dura, los estímulos supondrían una bajada de impuestos o una subida del gasto.
Pero más allá de la identificación: “bajada de impuestos” con “estímulos”, tenemos que acordarnos que existen diferentes impuestos, originados por diversos motivos y por tanto con distintos efectos. En este sentido, es cierto que se puede estimular la demanda bajando impuestos, pero para que se pueda considerar esto como cumplido nos tendríamos que encontrar en una situación en la que los impuestos a la demanda se hayan reducido. Leer más
De vez en cuando escuchamos ciertos análisis que explican los problemas presupuestarios de los países en base a las teorías de inspiración keynesiana que se han desarrollado a partir de 2008, para tratar de frenar la crisis financiera. En este sentido, algunos hablan de “culpa”, asumiendo que acordarse de keynes fue un gran error, y otros hablan de “responsabilidad”, ya que nos cuentan que en realidad en 2008 no quedaba otra opción.
Y alguna vez alguien tendría que preguntarse si esto es cierto, o si bien es otro de los casos, en los que por algún tipo de razón o simplemente por incompetencia, se lanzan mensajes que no responden demasiado bien a la realidad. Independientemente de que se esté de acuerdo con los postulados de Keynes o no se esté de acuerdo, creo que lo primero es tratar de entender un poco si las medidas tomadas han seguido algún tipo de inspiración keynesiana. El razonamiento es simple: bien sea para culpar o bien sea para responsabilizar a las teorías de inspiración keynesiana de la situación actual, es condición sine qua non el hecho de que se hayan llevado a cabo. Leer más
Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.