El esperpento de nuestros representantes políticos, tiene un digno rival en el esperpento que ofrecen los otros representantes en lo que a nivel empleo se refiere. Es difícil entender cómo es posible que estemos tan bien, con los mimbres que dirigen nuestros designios económicos.
Por un lado, nos encontramos con la CEOE, que vuelve a vueltas con lo del contrato único en una loca carrera en la que parece que lo único que importa es despedir al menor coste posible; ¡y luego quejarse de que exista paro!; y en la que aparte del “algo no habremos hecho del todo bien”, parece que no tienen la mínima necesidad de hacer autocrítica. Por supuesto, aquí nadie explica que algo tendrán que ver las empresas en que en España no exista Investigación y desarrollo; algo tendrán que ver en la competitividad y algo tendrán que ver en la productividad. Más que nada porque hace unos pocos años, estábamos en la champions league porque nuestros empresarios eran la leche en verso. Leer más