El 30 de julio de 2011, por la noche sale publicado en “el economista” una noticia que no es propia de un sábado a la noche del fin de semana que da entrada al mes de agosto de cualquier año.
Quizás por esto, no ha sido publicado en ningún lugar. Aunque quizás puede ocurrir un efecto parecido a lo que nos encontramos con todas las noticias de Wikileaks. Son aspectos increíbles, importantísimos y de un escándalo mayúsculo. Pero sin embargo no son sorpresas, sino que estamos hablando de algo que todo el mundo sabía, conocía o intuía.
La noticia no es otra que las declaraciones de dos directivos, (el CEO y el director de derivados) de Moody´s, en la que nos manifiestan que existieron y existe la compra de calificaciones de deuda.
El proceso es en realidad muy simple, y se basa en que la banca ha diseñado unos cuantos miles de productos que luego había que cualificar. En consecuencia desde la banca se busca aquellas agencias de calificación que otorgan el sobresaliente, y pagan generosamente el resultado obtenido, que básicamente es vender como sobresaliente lo que no es otra cosa que basura financiera. Todo ello ante la absurda pasividad de unos reguladores, que lejos de tratar de frenar toda esta ESTAFA, lo que han hecho y hacen es darles un mayor poder. Leer más