A vueltas con las enseñanzas que podemos extraer del caso Garzón, es especialmente relevante el caso de Santander, que directa o indirectamente nos lleva a una situación en la que podemos ver unos cuantos cruces de caminos, cuando menos simpáticos.
Debemos recordar que el fundamento de la acusación contra Garzón es el de percibir importes de la entidad, y posteriormente no abstenerse y archivar en 40 días (tiempo inusualmente rápido), un juicio contra los responsables de Banco Santander y Bankinter. El caso que llegó a manos de Garzón, se refería a la intervención en el caso BANESTO.
Por tanto debemos remontarnos al día de los santos inocentes de 1993, en el que ante un desfase de caja superior a los 3.600 millones de euros, (600.000 millones de las antiguas pesetas), el Banco de España intervino BANESTO. La entidad fue posteriormente adjudicada al Grupo Santander, donde sigue a fecha de hoy. Leer más