Una de las incógnitas que más suenan desde hace tiempo es tratar de entender si estamos en deflación o en inflación. En este sentido el surrealismo nos ha llevado a inventarnos cuatrocientas mil palabras nuevas como desinflación, estagflación, reflactación y alguna que olvido, para tratar de dar vueltas a lo mismo.
Debemos recordar que los precios, son los ingresos de las empresas de una economía, por lo tanto inflación es la subida generalizada de los precios que cobran las empresas de una economía, mientras que la deflación es la bajada generalizada de los precios que cobran las empresas. Por supuesto, términos como desinflación son absurdos, porque no explican lo que ocurre con los precios, sino “el porqué”. Si nos damos cuenta, lo que nos indica es que los precios habían subido irracionalmente, y en consecuencia ahora se están ajustando a la baja. Curiosamente, parece que el término desinflación se ha usado para negar la deflación, cuando en puridad, lo que significa es que significa que primero ha existido un proceso de inflación y luego un proceso de deflación, (debido, eso sí, a la subida anterior). Cada uno de los procesos tiene efectos negativos, que no se compensan, sino que se acumulan; visto de otra forma, el primer proceso explica, (en lugar de negar), el segundo. Leer más