El otro día me preguntaron en el trabajo si iba a hacer huelga el 14 de noviembre. Como la respuesta fue afirmativa, la siguiente pregunta que me cayó fue ¿Por qué?.
Y aquí me encontré bastante jodido por un par de cosas. La primera es que la pregunta me pone en una situación incómoda. Y todo porque resulta que los sindicatos, que por otra parte son los que convocan la huelga, nos están diciendo que “Hay motivos”. Por lo tanto, si digo “Hay motivos” y apoyo la convocatoria, me encontraría apoyando a los sindicatos, lo cual me deja en una situación muy incómoda porque soy de la opinión que el papel de los sindicatos en los últimos años ha sido especialmente lamentable; (y me refiero al de los sindicatos, no al de determinados sindicalistas, que uno a uno, hay de todo un poco). Leer más
Esta semana ha sido especialmente intensa y ha acabado superando el surrealismo que acostumbra a mostrarnos cualquier gobierno últimamente. Ayer tocó huelga, curiosamente definida como un fracaso por todos los medios. Yo no tengo esta opinión, por lo que he visto, y sobre todo por las fotografías de las manifestaciones que he visto y por la cantidad de gente que estaba en la que yo he ido, (que por cierto era por la mañana).
Sin embargo, he de aclarar que no es un éxito de los sindicalistas actuales, que han vuelto a dar una imagen completamente penosa. Aparte de los defectos que llevan mostrando desde hace bastante tiempo, ayer en Coruña nos hemos encontrado con una situación tan absurda que encajaría en “la vida de Brian”. No es en absoluto normal que la decisión que tengas que tomar, (una vez decidido a manifestarte), es tratar de decidir a cuál de las tres manifestaciones vas. El hecho de que la manifestación de UGT y CCOO haya tenido que parar para dejar pasar a la de la CIG, (nacionalista), y a su vez que la de CNT tuviese que estar parada para cruzarse con la de UGT y CCOO es ya incalificable. Leer más
El tema del día no podía ser otro que la huelga general; Desde luego yo hace tiempo que vengo defendiendo que una huelga general de un día no sirve absolutamente para nada y desde hace tiempo que creo que la única solución a esta situación es una huelga general indefinida, con el objetivo de que se consiga que se instrumenten todas las medidas necesarias para que recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores, que es la única forma de salir de este embrollo.
A pesar de todo, lo que tengo claro es que el hecho de que no parece que haya forma de conseguir absolutamente nada, y de que no se haga lo que estimo necesario, no puede impedir que me apunte a todo lo que, aunque sea de forma remota, conduzca a esta situación. Es cierto que esta huelga llega tarde, mal y arrastro, pero es completamente necesaria. Y por lo tanto evidentemente yo mañana estaré de huelga. Leer más
Por fin los sindicatos han convocado una huelga general para el 29 de marzo; lo curioso del caso es que esta huelga estaba totalmente descontada por todo el mundo, incluido el propio Rajoy, que recordemos que fue el primero que anticipó que la reforma laboral le costaría una huelga general.
Si Mariano Rajoy contaba con esta huelga de un día, y a pesar de esto, aprobaba la reforma laboral, es fácil inferir que la citada huelga tendrá una utilidad muy limitada. Evidentemente no es inútil ya que algún coste tiene que suponer tomar decisiones que perjudican al conjunto de los ciudadanos. En definitiva, está meridianamente claro que la huelga no va a servir absolutamente para nada, y por otra parte está claro que no hacerla sería mucho peor.
Tenemos que entender que actualmente, y sobre todo tras el reformazo de la constitución, estamos completamente atados de pies y manos por el Banco Central Europeo, que tiene la llave para que nuestra deuda sea sostenible o sea insostenible. En este sentido está claro que la presión de la banca y el BCE pesan y mucho a la hora de diseñar las decisiones. Por el otro lado tenemos los intereses de los ciudadanos, y en particular de los trabajadores. Estos intereses están contando menos, porque todos los mecanismos de la supuesta democracia están fallando estrepitosamente y porque directamente no existe ninguna forma de que nos organicemos de forma eficiente. Leer más
Anteayer hablaba de la huelga de Francia, donde se está librando una lucha que en España puede sonar a una utopía. El contraste con la situación española es más que evidente, ya que aquí el gobierno ha hecho y deshecho lo que le ha dado la gana y simplemente no hemos hecho absolutamente nada.
Es cierto que ha habido una huelga general el 29 de septiembre con una vocación clara de protestar y un “exigimos que se retire la reforma laboral” que ha sonado más a algo que había que decir que a una verdadera petición.
Yo fui a esa huelga, (como dije en el post de ese día), pero ya diciendo que me sentía en una posición completamente estúpida y que simplemente estaba escogiendo la menos mala de las opciones. Unos pueden pensar que ha sido un éxito, otros pueden pensar que ha sido un fracaso, pero en mi opinión, lo que nos hemos encontrado es una huelga estadística. Simplemente se han parado las grandes fábricas, (y la mayoría ya lo tenían previsto), de forma que se ha conseguido bajar el consumo eléctrico y sacar unos índices de participación en la huelga decentes. Tal y como muchas veces he defendido que los datos económicos había que leerlos bien y entender los efectos, en este caso ocurre lo mismo. Evidentemente en una jornada de huelga los datos escasean y no son en absoluto fiables, por lo que mi opinión no es demasiado autorizada; en todo caso creo que ha sido un fracaso absoluto, porque allí donde no se presionó, no se cerró y el seguimiento fue muy minoritario, (por ejemplo en la función pública donde rozó el pasotismo). Es cierto que se ha lanzado una campaña increíble contra los sindicatos, pero también es cierto que esa campaña era previsible y no exclusiva de España. Por supuesto, los sindicatos ni han reaccionado, ni tan siquiera lo han puesto fácil. Leer más
Parece que la calle empieza a despertar y ha comenzado en Francia, donde van por la novena huelga general en lo que va de año, además de paros indefinidos en distintos sectores, con los que se busca parar el país.
La excusa es la reforma de la seguridad social, pero desde luego es muy evidente que este no es el único motivo de esta huelga. ¿Por qué nos encontramos en esta situación?. Pues es fácil entender que las razones están en el hartazgo de la sociedad ante unas determinadas medidas que nos llevan al desastre completo.
La especulación masiva destrozando y poniendo de rodillas a todo el mundo, las normas absurdas, el mandato irracional de los mercados que no es más que una palabra tras la que se esconden negligencias, imprudencias, mentiras y estafas, son todo manifestaciones de un sistema que ha perdido completamente el norte, y que aunque agoniza está intentando mantenerse vivo a costa de los ciudadanos. Es así de simple. Leer más
El papel de todas y cada una de las instituciones en los últimos años, (no en esta crisis) es completamente lamentable. Cuesta mucho encontrar excusas, y si tenemos simpatía por alguna, a lo mucho que llegamos a agarrarnos es a un “No se podía hacer otra cosa”. Y eso con mucha simpatía, porque siempre se podía hacer otra cosa. En general la contraria.
Esto puede ser para los políticos de cualquier ámbito, para los sindicatos, para los bancos centrales, para los organismos internacionales, todos y cada uno de los lobbys que por ahí pululan, (los de empresarios, y los que no son de empresarios). En realidad aquí cuesta y mucho encontrar a personas haciendo lo que se supone que deben hacer, defender a quien tienen que defender y pensar en lo que y en quien tienen que pensar.
Este no era otro que el leiv motiv de un post algo antiguo que titulaba “¿quién es quién?; ¿Crisis financiera o Sistema destrozado?”. La realidad es que los gobiernos hace tiempo que abdicaron de defender los derechos de los ciudadanos, los bancos centrales pasan de defender el sistema financiero y defienden los bancos, y los sindicatos pasan de defender a los trabajadores, y en su lugar se enfrascan en ciertos esfuerzos de marketing, tratando de dar la sensación de que hacen algo. Leer más
La verdad es que me ha costado decidirme y salvo sorpresa de última hora me voy a apuntar a la huelga general más rara que haya imaginado jamás.
Comenté en este blog los primeros videos de UGT en el que supuestamente se nos motivaba para ir a la huelga atacando al partido en la oposición y pintando una realidad casposa en la que ni empresarios ni trabajadores quedábamos nada bien. De hecho, no soy capaz de entender a cuales dejaba peor.
El caso es que al final he tratado de ser práctico y he tratado de analizar la situación en la que nos encontramos y que es lo mejor que puedo hacer. No me ha costado mucho llegar a la conclusión de que ninguna de las opciones es mejor, y que simplemente tenía que buscar la menos mala.
Ahí es donde me he encontrado con los problemas, y de hecho, me cuesta imaginar que esto no ha sido un compadreo de los sindicatos y el gobierno. La razón es que en un contexto en el que han repartido y van a repartir palos a discreción, de tal forma que habiéndome comido unos cuantos y a la espera de otros, (mañana siguen con las pensiones), puede parecer increíble que llegue a dudar seriamente de ir a la huelga. Leer más
Ha habido cierta polémica con los videos de UGT, y si hacemos caso a lo que dice la prensa, (que espero que esta vez sea cierto), incluso parece que dentro de la propia entidad. Aquí hace días que hable del primero, que sigo sin entender en absoluto. No tengo ni idea de cómo pueden ser tan burros.
Ante las críticas, (que incluso han venido de Toxo), desde la UGT se defienden diciendo que por lo menos se está hablando de ellos. Menos mal que estos se quedaron en la frase, muy americana ella, de “mejor que hablen de ti, aunque sea mal”; y gracias a Dios que no sacaron las tácticas típicas yankees para lograr que hablen de alguien asegurando que suelen incluir una ametralladora, un video colgado por ahí con aspecto bastante freak y unos cuantos inocentes destrozados por cometer el pecado de pasar por ahí. Leer más
El 8 de junio de 2010, las organizaciones sindicales han convocado lo que se viene a llamar la primera huelga contra Zapatero. ¡y ha sido un completo fracaso!. Y ahora lo que nos queda es entender que ha pasado, porque si malo es fracasar, peor es seguir empecinados en un “sostenella y no enmendalla” totalmente absurdo.
Ahora empezaremos con los análisis para justificar el fracaso de la convocatoria, y tendremos a cada agente haciendo sus apuestas por el motivo que ha provocado que la huelga no fuese secundada.
Unos dirán que fue porque los empleados públicos saben que el recorte salarial es un hecho consumado, pedido y ofrecido a todos los mercados en un contexto que todos conocemos. En este sentido es fácil entender que cada uno de los funcionarios tenía poco que ganar en la huelga. ¿Qué se pedía?. ¿Una anulación del recorte?. Pues la verdad es que aquí, nadie sabe muy bien qué es lo que se pedía y realmente a una huelga se va para conseguir algo. Leer más
Boswell.
Ahora resulta que los sindicalistas liberados son los verdaderos capitalistas, porque reciben un capital todos los meses sin trabajar, como los antiguos capitalistas de finales del siglo XIX o así: gordos, ufanos y con un apestoso puro en la boca.
Daniel Bravo.
La noticia de la huelga general ya se está expandiendo por el mundo y los principales medios de comunicación financieros ya se hacen eco de ella. ¿Se asustarán los mercados como sucedió con la de Grecia?
Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.