Estos días estamos a vueltas con aquello de la seguridad jurídica. Lamentablemente, como en tantas ocasiones, este concepto se viene aplicando de una forma claramente lamentable, y desde luego, con interpretaciones distintas según convenga al caso.
Para centrarnos un poco en el tema, me gustaría explicar que una de las formas en las que entiendo la seguridad jurídica es que se me garantice que nadie me va a meter en la cárcel. Existen entornos o países donde existe una cierta arbitrariedad en las decisiones y cualquier persona, (y sobre todo aquellas que se dediquen a escribir con cierto tono de crítica), tienen que estar temiendo siempre decisiones de este estilo. Este sería un ejemplo típico de inseguridad jurídica.
En este sentido tenemos que tener en cuenta que estoy razonablemente convencido de que existe una probabilidad muy baja de acabar en la cárcel, por lo que puedo entender que vivo en un país que en este sentido la seguridad jurídica es elevada. Sin embargo, tengo que aclarar que para que esta sensación de seguridad sea cierta, tengo que cumplir ciertos requisitos, que en este caso en particular es no cometer delitos. Y esto es importante, porque al final la seguridad jurídica, no es que no me metan en la cárcel; sino que es el hecho de que si no cometo delitos, es casi imposible que acabe en la cárcel. Leer más
Alejperez.
Quería hacerme eco de esta nueva normativa, llamativamente publicada el día de la huelga general... Está abriendo la puerta a algo peligros, la "expropiación
Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.