Uno de los principios básicos en economía es que la demanda de un bien tiene una relación inversa con el precio. El razonamiento de esta regla está en el concepto de utilidad, que se define con el grado de satisfacción que una persona obtiene del consumo de un determinado bien.
Las premisas, no son complicadas, y realmente se basan en que los consumidores tienen la capacidad de ordenar los bienes que desean consumir. No se necesitan números sino que podamos comparar entre varias opciones a la hora de consumir un determinado bien y que podemos ordenar los bienes por la satisfacción que nos produzca.
Se asume también que la utilidad o la satisfacción es creciente con el consumo. Es fácil inferir que nosotros consumimos un determinado bien, porque obtenemos una satisfacción. Cuanto mayor sea el consumo de un bien, mayor será la satisfacción. Leer más